ASTRONOMÍA

¿Cuánto tardó en crearse la Luna? Hablamos de Astronomía con José María Sánchez

Nuevas simulaciones informáticas plantean que nuestro satélite pudo surgir mucho más rápidamente de lo que proponían modelos anteriores. El astrónomo del Museo de las Ciencias de Castilla-La Mancha José María Sánchez ha analizado esta hipótesis en Onda Cero Cuenca, junto a las próximas misiones destinadas a estudiar Mercurio, la materia oscura y los exoplanetas.

Onda Cero Cuenca

Cuenca |

La formación de la Luna pudo ser un proceso extraordinariamente rápido. José María Sánchez, astrónomo del Museo de las Ciencias de Castilla-La Mancha, ha explicado en la sección de Astronomía de Onda Cero Cuenca que nuevas simulaciones sobre la hipótesis del gran impacto plantean que nuestro satélite podría haberse formado en cuestión de horas después de la colisión que habría dado origen a la Luna.

La hipótesis más extendida parte del choque de la Tierra primitiva con Theia, un cuerpo aproximadamente del tamaño de Marte. La diferencia de estos nuevos modelos está en considerar ambos cuerpos todavía calientes y parcialmente fundidos. Bajo determinadas simulaciones, el material expulsado durante la colisión podría haberse agrupado con enorme rapidez hasta formar un cuerpo precursor de la Luna en un periodo que, en algunos escenarios, rondaría apenas las cinco horas. Sánchez recalca que se trata de modelos que permiten incorporar nuevas variables y afinar las hipótesis sobre el nacimiento del satélite.

La sección ha abordado también la misión eurojaponesa BepiColombo, destinada al estudio de Mercurio. Sánchez ha explicado cómo las sondas interplanetarias aprovechan asistencias gravitatorias de distintos planetas para modificar su trayectoria y velocidad, reduciendo así la cantidad de combustible necesaria. Una vez completada su llegada, sus dos orbitadores permitirán estudiar simultáneamente y con detalle el planeta más próximo al Sol.

Otro de los grandes protagonistas será el telescopio espacial Nancy Grace Roman, cuyo amplio campo de visión permitirá estudiar grandes regiones del cielo mucho más rápidamente que el Hubble. Entre sus principales objetivos estarán investigar la materia y la energía oscuras y buscar nuevos mundos fuera del Sistema Solar. Sánchez destaca el enorme salto que supondrá esta nueva generación de observatorios para contrastar modelos teóricos y ampliar el catálogo conocido de exoplanetas.