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Oportunidad para descubrir el universo pictórico de Salvador Victoria

La Sala de Exposiciones de Unicaja acoge hasta el 29 de noviembre una excepcional revisión antológica de uno de los grandes referentes de la abstracción española

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Oportunidad para descubrir el universo pictórico de Salvador Victoria
Oportunidad para descubrir el universo pictórico de Salvador Victoria | Diputación de Albacete

Hay artistas que pintan lo que ven. Y otros que nos enseñan a mirar lo que la mayoría no sabemos ver. Salvador Victoria fue de estos últimos. Y desde este jueves, Albacete tiene una oportunidad extraordinaria para descubrirlo.

La Diputación ofrece, en la Sala de Exposiciones de Unicaja, ‘Salvador Victoria. Pensar el espacio. Una revisión antológica’, una muestra de alrededor de 60 obras que recorre la trayectoria de uno de los grandes protagonistas de la abstracción española del siglo XX, desde sus años de aprendizaje y experimentación en París hasta la plenitud de un lenguaje propio construido a partir del color, la geometría, la luz y el movimiento.

Abierta al público hasta el próximo 29 de noviembre, la exposición es la segunda gran cita cultural impulsada este año por la Diputación de Albacete en este espacio, recuperado para la actividad expositiva gracias al acuerdo con Unicaja y la Fundación Antonio Pérez de la Diputación de Cuenca.

El diputado provincial de Educación y Cultura, Miguel Zamora, ha encabezado el evento acompañado por la subdirectora de la oficina principal de Unicaja en la plaza Gabriel Lodares, Natalia García Caicoya; la conservadora de la sede de la Fundación Antonio Pérez en San Clemente, Mercedes de la Pola; la viuda del artista, Marie-Claire Decay Cartier; el comisario de la muestra, Alfonso de la Torre; el director del Museo Salvador Victoria de Rubielos de Mora, Ricardo García..

Durante su intervención, Zamora ha reivindicado el valor de una exposición que, según ha señalado, trasciende su indiscutible calidad artística porque representa una manera muy concreta de entender la política cultural. “Albacete merece la mejor cultura, la mejor pintura, para poder ser expuesta y admirada por todo nuestro público”, ha afirmado, subrayando el empeño de la Diputación por acercar propuestas de primer nivel a la ciudadanía.

El diputado ha recordado que esta sala, “uno de los mejores espacios expositivos que tiene no solamente la ciudad, sino la provincia de Albacete”, ha recuperado su actividad gracias a la colaboración entre instituciones. Primero, con la exposición dedicada al 50 aniversario de El País, que permitió recorrer cinco décadas de historia a través del fotoperiodismo; y ahora, con esta revisión antológica de Salvador Victoria.

La exposición permite acercarse a un creador cuya trayectoria estuvo profundamente marcada por la búsqueda de libertad. Nacido en Rubielos de Mora (Teruel) en 1928, Salvador Victoria formó parte de aquella generación de artistas españoles que, en plena dictadura, buscaron fuera de nuestras fronteras nuevos horizontes para la creación.

En 1956 se trasladó a París, donde permaneció hasta mediados de los años sesenta y entró en contacto con las corrientes artísticas que estaban transformando la pintura europea. A su regreso a España, su trayectoria quedó vinculada al ambiente de renovación que cristalizó en torno al Museo de Arte Abstracto Español de Cuenca. El comisario de la exposición, Alfonso de la Torre, ha explicado cómo esa evolución puede recorrerse en Albacete a través de diferentes capítulos: ‘Gestos’, correspondiente al periodo 1956-1965; ‘Monocromía’, de 1967 a 1970; ‘El círculo en majestad’, de 1969 a 1975; y ‘Ensoñaciones’, de 1986 a 1994.

Se suman los dibujos de su etapa parisina, agrupados bajo el título ‘Air de Paris’, algunos de ellos inéditos hasta fechas recientes, y una selección de su obra gráfica, junto a las denominadas ‘superposiciones’, composiciones geométricas de extraordinaria sensibilidad. De la Torre ha destacado especialmente estas últimas, concebidas como una suerte de “puertas abiertas hacia el espacio, hacia la imaginación, hacia la conciencia”.

Y ha situado la trayectoria de Victoria en el contexto de una generación que encontró en el arte una forma de superar los límites de la España de posguerra. Para ilustrarlo, ha recuperado unas palabras del propio pintor, que hablaba de la necesidad de buscar “un mundo distinto, más allá de nuestras fronteras, tanto geográficas como mentales”. Una aspiración que acabaría dando forma a toda su obra: entender la pintura como un territorio de posibilidades infinitas.

Uno de los momentos más personales de la inauguración ha llegado con las palabras de Marie-Claire Decay Cartier, compañera de vida de Salvador Victoria y figura esencial en la conservación, investigación y difusión de su legado. Su generosidad, materializada en importantes donaciones a la Fundación Antonio Pérez, ha permitido que parte de las obras que durante años formaron parte del patrimonio familiar puedan ser contempladas hoy por el público.

Pero, sobre todo, ha compartido una coincidencia especialmente emotiva: la presencia simultánea en Albacete de dos exposiciones dedicadas a artistas que fueron grandes amigos, Salvador Victoria y el escultor almanseño José Luis Sánchez, cuya muestra ‘La niña sentada’ puede visitarse en el Museo de Albacete, coparticipada por la Diputación.

Marie-Claire ha recordado que ambos mantuvieron una estrecha amistad desde su etapa madrileña, cuando sus estudios estaban separados por apenas cincuenta metros. Por eso, ver ahora sus obras reunidas en una misma ciudad, aunque en espacios diferentes, le ha parecido «una de esas benditas sorpresas que te ofrece la vida de vez en cuando». También ha evocado a otro albaceteño vinculado al círculo de amistades de Salvador Victoria en París: el cineasta José María Berzosa, con quien coincidió en el ambiente cultural de los españoles establecidos en la capital francesa durante los años cincuenta.