La Prueba de Acceso a la Universidad (PAU) se ha iniciado este lunes en Cantabria sin ninguna incidencia reseñable, aunque se revisará "algún caso" sospechoso por el uso de herramientas tecnológicas.
Y es que la principal novedad de este año son los detectores de frecuencia y campos magnéticos en las aulas de cara a 'pillar' a quien copie en los exámenes.
Así lo ha informado el vicerrector de Estudiantes, Empleabilidad y Emprendimiento de la Universidad de Cantabria (UC), Íñigo Casafont, en declaraciones a los medios de comunicación minutos antes de finalizar el primer examen.
Según ha explicado, los posibles avisos detectados por los sistemas de supervisión se revisan una vez finalizada la prueba mediante un protocolo específico, con el fin de garantizar tanto la integridad de las pruebas como los derechos del alumnado.
Consiste en que, cuando el estudiante acabe el examen, uno de los vocales le acompañará a una sala más limpia de señales para poder hacer el chequeo posterior. En caso de ser positivo, se redactará un acta y se recogerá la mayor cantidad posible de información, incluido un registro fotográfico.
La jornada ha comenzado a las 9.30 horas para un total de 3.343 alumnos, 7,8 por ciento más que en 2025, en 16 sedes habilitadas y repartidas por la región, dos más que el año pasado, incluida el aula hospitalaria, con dos estudiantes.
El primer examen ha sido Lengua Castellana y Literatura II, que no ha registrado grandes incidencias, salvo las "típicas" de DNI olvidados o equivocaciones de sede.
Problemas todos ellos que se "han solventado sobre la marcha" y los alumnos han podido realizar sus ejercicios con "la mayor normalidad", ha dicho el vicerrector.
Además, ha detallado que se han supervisado todas las aulas antes de comenzar la prueba de Lengua y Literatura --una de las que tiene mayor número de matrículas--, ya con los alumnos dentro, y el resultado ha sido "algún móvil despistado".
"Algunos no sabían cómo ponerlo en modo avión. Muy tecnológicos, pero en algunas situaciones se encuentran con cierto estrés que no saben ni cómo apagar el móvil", ha bromeado.
Entre una cosa y la otra, los exámenes han comenzado con hasta 10 minutos de diferencia entre las sedes. Algo a lo que ha ayudado que se ha realizado en todas una "pequeña" revisión de los detectores y que algunas cuentan con más aulas que otras.
Casafont también ha subrayado el amplio dispositivo organizativo desplegado para esta convocatoria, que moviliza a 275 vocales de la Universidad de Cantabria y de la Consejería de Educación del Gobierno de Cantabria, además de PTGAS encargado de la recepción, anonimización y gestión de los ejercicios.

