La carretera sufre “un abandono total” y es “muy, pero que muy urgente” que se lleven a cabo las obras en la zona, según explica Jesús Mari Martínez. El portavoz de la Asociación Nacional Resbaladera de Lunada que mantiene que es una “carretera que da mucho miedo”.
El problema que tiene Lunada es que “cuando se mete la niebla, se mete la niebla” y “no hay forma de salir”, según Martínez, que sostiene que “es un puerto muy peligroso”.
“La desgracia ha ocurrido” con este accidente en el que han fallecido los cuatro jóvenes madrileñas, “pero también pasó en 2022” con otro accidente “y habrá muchos más”, avisa durante una entrevista en ‘Más de Uno Cantabria’, donde ha pedido “que se tomen cartas en el asunto” y que esta carretera “no siga tanto tiempo abandonada”.
“Se tienen que tomar medidas, lo que no sirve es que la delegada del Gobierno o la presidenta de Cantabria se rasguen las vestiduras”, después del “abandono de los últimos años” de esta infraestructura.
"Arreglar o cierres puntuales"
El municipio cántabro de Soba, que alberga el tramo de la carretera autonómica CA-643 donde tuvo lugar el accidente en el que murieron cuatro jóvenes madrileños, al despeñarse el coche en el que viajaban por una ladera del puerto de Lunada, sigue consternado por esta "tragedia monumental".
Y su alcalde, Julián Fuentecilla (PRC), urge a "arreglar" esta vía y que se cumpla así con una demanda histórica de los ayuntamientos y vecinos de la zona o si no, y entre tanto, plantea que se acometan "cierres puntuales" cuando las condiciones entrañen dificultades para la circulación.
"Es lo mejor para evitar estos riesgos graves", ha señalado este lunes a Europa Press el regidor, para quien es "tremendo" e "indescriptible" lo que ha ocurrido, más "siendo chavales tan jóvenes" las víctimas. "Yo esa noche no pude dormir: estuve dando vueltas a la cabeza y pensando cómo había podido pasar", ha expresado.
