El economista Daniel Lacalle defendió a un discurso de optimismo económico frente al actual escenario internacional marcado por la incertidumbre geopolítica y las tensiones comerciales. Lo ha hecho en una entrevista previa a su participación en el foro empresarial Metafuturo Impulsa, organizado por Onda Cero y CaixaBank, que se celebrará este miércoles 29 a las 19h en el Club Marítimo de Mahón.
El acto, girará en torno a las ideas recogidas en su último libro, El nuevo orden económico mundial, donde analiza la transformación de la economía global y el nuevo equilibrio entre potencias.
Lacalle aseguró, durante la entrevista, que la ciudadanía vive actualmente “más desorientada que preocupada” debido al contraste entre las noticias sobre conflictos internacionales y el comportamiento positivo de los mercados financieros.
“No estamos ante el peor entorno económico de la historia ni mucho menos ante una situación inédita”, afirmó el economista, quien pidió evitar “el catastrofismo” y recordó que la economía mundial ya ha superado etapas mucho más complejas.
El nuevo equilibrio global
Lacalle defendió que el mundo se dirige hacia una nueva configuración económica marcada por la creciente competencia entre Estados Unidos y China. Sin embargo, negó que esto suponga el final de la globalización.
A su juicio, lo que se está produciendo es “el despertar de un sueño de multilateralismo” que, según explicó, permitió durante años ventajas comerciales a China sin exigir los mismos estándares de apertura económica y seguridad jurídica presentes en Occidente.
El economista incluso calificó el actual contexto como una “guerra fría económica”, aunque sostuvo que esta situación comenzó realmente cuando China ingresó en la Organización Mundial del Comercio sin suficientes mecanismos de control.
Críticas a Bruselas
En clave europea, Lacalle fue especialmente crítico con las políticas regulatorias impulsadas por la Unión Europea durante los últimos años.
Aunque reivindicó el proyecto europeo y el euro como “éxitos históricos”, consideró que el incremento de la burocracia y determinadas políticas climáticas han debilitado la competitividad de sectores estratégicos como la industria, la agricultura o la ganadería.
“Europa no tiene un problema de talento ni de capital; tiene un problema de exceso regulatorio”, afirmó.
También cuestionó el aumento del gasto público y la presión fiscal en numerosos países occidentales, asegurando que existe un creciente malestar entre las clases medias por la pérdida de poder adquisitivo y la falta de mejoras en su calidad de vida.
Un mensaje optimista
“El año 2026 volverá a ser el mejor año de la historia de la humanidad”, aseguró, convencido de que los avances tecnológicos, la innovación energética y la mejora de la productividad seguirán impulsando el desarrollo económico global.
El foro empresarial contará además con la colaboración institucional del Govern de les Illes Balears, el Consell Insular de Menorca y el Ajuntament de Maó, además de diversas empresas y entidades vinculadas al tejido económico de la isla.
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