La presidenta del Govern balear, Marga Prohens, ha vuelto a situar a Aena en el centro del debate sobre la masificación turística al criticar la previsión de que el aeropuerto de Palma alcance los 36 millones de pasajeros. La jefa del Ejecutivo autonómico ha asegurado en el pleno del Parlament que el gestor aeroportuario “ha acabado con la paciencia” de su Govern y ha acusado a la empresa pública de impulsar una ampliación “faraónica” en Eivissa y mantener campañas publicitarias que “generan malestar”, pese a la apuesta del Ejecutivo por la contención.
En su cara a cara con el portavoz de MÉS per Mallorca, Lluís Apesteguia, Prohens ha defendido que su gobierno sí está aplicando medidas para frenar el crecimiento turístico, como el “crecimiento cero” de plazas, la prohibición del alquiler vacacional en edificios plurifamiliares o la reducción del techo semanal de cruceristas en Palma. La presidenta ha reprochado al anterior Pacte de izquierdas ocho años de “crecimiento turístico desbocado” y ha afirmado que las leyes aprobadas esta legislatura suponen “una enmienda a la totalidad” a las políticas de PSIB y MÉS, asegurando incluso que ella se ha atrevido a plantear medidas que sus predecesores no impulsaron “porque lo decían los poderosos”.
Desde la oposición, tanto MÉS como el PSIB han cuestionado la coherencia del discurso de contención del Govern. Apesteguia ha advertido de que “el turismo puede acabar con nosotros” si no se frena el impacto de unos 20 millones de visitantes anuales sobre un territorio limitado y con poco más de un millón de residentes, mientras el socialista Iago Negueruela ha acusado a Prohens de limitarse a “copiar” las medidas del Pacte sin adoptar nuevas restricciones. El exconseller ha criticado que el Ejecutivo del PP haya levantado moratorias, no incremente el Impuesto de Turismo Sostenible ni limite la entrada de coches en Mallorca, pese a la retórica de contención que exhibe la presidenta.

