El Parlament de les Illes Balears ha dado luz verde este martes a la creación de la Universidad de Mallorca, conocida por sus siglas UMAC. La proposición de ley, impulsada por el grupo parlamentario popular y promovida por el centro educativo Adema, ha salido adelante con los votos a favor del PP y Vox, la abstención del PSIB y el rechazo de MÉS per Mallorca, Més per Menorca y Unidas Podemos.
La nueva institución nace como universidad privada, con personalidad jurídica propia y en forma de sociedad limitada. No recibirá financiación directa de los presupuestos autonómicos, aunque sí podrá optar a ayudas en convocatorias de concurrencia competitiva. Sus campus estarán inicialmente en Palma e Inca, con posibilidad de extenderse a otras islas, y el catalán y el castellano serán sus lenguas oficiales, aunque algunas titulaciones podrán cursarse también en inglés.
La oferta académica es amplia: grados en Medicina, Odontología, Biomedicina, Nutrición y Dietética, Bellas Artes, Diseño, Diseño de Videojuegos, Arquitectura, Ciencias Políticas, Sociología, Ingeniería de Datos, Ingeniería de la Salud y Gestión de la Empresa Deportiva, entre otros. También se impartirán másteres y doctorados en áreas de salud, arte, diseño y humanidades. Todos ellos deberán obtener el informe favorable de la agencia de calidad universitaria y la autorización del Consell de Govern antes de ponerse en marcha.
La ley incorpora varias garantías tras negociaciones con la oposición. El Govern tendrá derecho de tanteo y retracto si el centro cambia de accionistas, y al menos un 5% de los ingresos deberá destinarse a becas para estudiantes. Adema ha anunciado una inversión de hasta 6,8 millones de euros en becas durante la próxima década, dirigidas a estudiantes de alto rendimiento, deportistas de élite y perfiles con compromiso social.
El debate parlamentario ha estado marcado por la división política en torno al modelo educativo. Los grupos de izquierda han criticado la "mercantilización" de la educación y la influencia de los lobbies universitarios privados, mientras que el PP ha defendido que la nueva universidad es complementaria a la UIB y amplía las oportunidades de los jóvenes para quedarse en Baleares. El PSIB, desde la abstención, ha valorado positivamente que el catalán sea vehicular y que los estudiantes de la universidad pública tengan preferencia en las prácticas en hospitales públicos, aunque ha advertido que estará "vigilante" para que se cumplan todos los requisitos.

