El ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, ha reconocido este jueves en Palma que Baleares es una excepción en el conjunto de España en materia de migración irregular. Mientras en el resto del país las llegadas se redujeron más de un 40% el año pasado gracias al trabajo con los países de origen y tránsito, en las islas se ha producido un incremento. No obstante, aseguró que la perseverancia en esas políticas está empezando a dar resultados también en el archipiélago y que la tendencia ya apunta a la baja en los últimos meses.
El ministro aprovechó su intervención para rechazar con contundencia cualquier identificación entre inmigración y delincuencia, calificándola de planteamiento carente de valores democráticos. También abordó la crisis de vivienda que sufren los agentes destinados en las islas, reconociendo que algunos se ven obligados a renunciar a su plaza por no poder permitirse un alquiler. Anunció la construcción de dos residencias para Policía Nacional y Guardia Civil en Ibiza, con una inversión de más de 33 millones, y confirmó que las obras de la nueva comisaría de Mahón ya han comenzado.
El acto tenía como motivo la toma de posesión del nuevo jefe superior de la Policía Nacional en Baleares, el comisario principal José Antonio Puebla Martín, que releva a José Luis Santafé, quien pasa a dirigir la Dirección Adjunta Operativa a nivel estatal. Puebla no es un desconocido para las islas: ya estuvo destinado aquí entre 2018 y 2021 al frente de la Brigada Provincial de Seguridad Ciudadana, donde afrontó entre otros retos el confinamiento por la pandemia. En su discurso recordó a los agentes caídos en acto de servicio y tendió la mano a la Guardia Civil y a las policías locales para trabajar de forma coordinada.
El acto contó con la presencia del delegado del Gobierno, Alfonso Rodríguez; la secretaria de Estado de Seguridad, Aina Calvo; y la Consellera de Presidencia del Govern, Antonia María Estarellas, en sustitución de Marga Prohens. Vox optó por no asistir para evitar coincidir con el ministro y, según pudo saber Onda Cero, no estaba previsto ningún encuentro bilateral entre Grande-Marlaska y la presidenta del Govern.

