La entidad Dret de Pas ha presentado sus alegaciones al proyecto de ley de la Serra de Tramuntana, respaldadas por más de 3.300 firmas, al entender que la nueva normativa implica un "cierre 'de facto'" de este lugar de Mallorca, declarado Patrimonio Mundial por la Unesco.
El portavoz de la organización, Josep María Estopà, ha indicado, en declaraciones a los medios antes de registrar las alegaciones en el Consell de Mallorca, que están "de acuerdo" en que se regule este espacio pero ha pedido que "las cosas se hagan bien". En ese sentido, ha argumentado que la ley plantea una solicitud de permisos "imposibles" para poder pasar por sitios por los que "toda la vida se ha pasado".
"Son imposibles tanto para los ciclistas, excursionistas o usuarios, como para los propios propietarios que tendrán que responder a todas las reclamaciones que haga la gente", ha apuntado. Actualmente, ha señalado que hay un "clima de convivencia" en la Serra pero ha remarcado que pedir permisos para acceder a cualquier sitio es "inviable".
En el caso de la bicicleta, ha criticado que se quiera "prohibir su acceso sin ningún estudio que lo justifique". Por eso, ha aludido a dos estudios, uno sobre su uso en el parque de Sobrarbe-Pirineos y otro sobre el 'camí Solleric', en el que se afirma que "no provoca más erosión que otras actividades" y que el deterioro se debe fundamentalmente a las torrentadas u otros fenómenos meteorológicos.
Estopà ha rebatido otro de los motivos del articulado de la legislación y es que si la regulación se debe a su condición de Patrimonio Mundial, "no tiene sentido cerrar caminos, al contrario se tendrían que abrir". Por lo que se refiere a esta cuestión, ha destacado que debería haber un catálogo público de caminos desde 2018 pero "no se hecho" y con la nueva ley se vuelve a pedir que se haga. El activista ha subrayado que con la ley balear de caminos públicos "bastaría" con dotar presupuesto a los ayuntamientos para elaborar dicho catálogo.

