La reapertura de las relaciones diplomáticas entre España y Argelia puede tener un efecto directo en la lucha contra la inmigración irregular hacia Baleares. Así lo ha defendido este jueves Rubén Castro, secretario general de la Delegación del Gobierno en Baleares, en una entrevista concedida al programa 'Más de uno Mallorca'. Castro ha explicado el procedimiento seguido en las repatriaciones de menores migrantes procedentes de Argelia, que hasta este momento estaban siendo tutelados por el consell de Ibiza, y ha subrayado el "interés superior del menor" que sigue siendo el criterio central de cualquier decisión de devolución.
Castro ha detallado que la colaboración entre el Gobierno de España y las autoridades argelinas permite retomar trámites que hasta ahora estaban bloqueados, especialmente en el caso de menores no acompañados llegados en patera. “Evidentemente, la apertura de las relaciones diplomáticas con Argelia […] ayudará a poder proceder a esas devoluciones o repatriaciones de aquellas personas que vienen de manera irregular a nuestras islas”, ha señalado preguntado por el posible efecto disuasorio en la llegada de migrantes a las islas.
El representante de la Delegación del Gobierno añade que, cuando llega una patera con menores, intervienen Cruz Roja, Salvamento Marítimo, Guardia Civil y Policía Nacional, antes de que Extranjería comunique la situación al Ministerio Fiscal, a los consells insulares y a la Comisaría General de Extranjería y Fronteras. A partir de ahí, se abre un plazo para recabar información sobre las circunstancias familiares del menor y valorar si procede o no la repatriación. Además, los gastos de devolución los sufraga el Estado español, según ha explicado Castro.
En el caso de los cinco menores repatriados desde Ibiza, Castro ha indicado que existía documentación consular, informes de los progenitores y un dictamen favorable del Ministerio Fiscal, además de constar que la vuelta a Argelia respondía al interés superior del menor. “Se acuerda el inicio del expediente de repatriación y, a partir de ahí, se abren los correspondientes periodos de prueba, de audiencia de cada una de las partes, de escucha de los menores y, finalmente, acaba con una resolución del delegado de gobierno”, resume.
Castro insiste en que este cambio no sustituye el trabajo policial ni la presión contra las mafias que operan en la ruta argelina a Baleares, pero sí puede facilitar futuras devoluciones y enviar un mensaje disuasorio en origen. “Las personas sabrán que podrán ser devueltas a su país de origen”, ha sentenciado, al tiempo que ha reclamado discreción en las relaciones diplomáticas para no perjudicar los avances logrados.
También aclara Rubén Castro que, en el caso de adultos en situación irregular, el procedimiento es distinto y se articula como devolución, siempre que exista acuerdo con el país de origen. Por ahora, la Delegación del Gobierno en Baleares no tiene constancia formal de la solicitud del Consell de Ibiza para la repatriación de otros 70 menores, aunque sí de nuevas peticiones elevadas por la Policía Nacional
