El equipo de Luis García se llevó su trofeo arrollando al bicampeón de la Champions con goles de Luvumbo, Virgili i Raíllo con un gran fútbol y mucha intensidad. Los parisinos acusaron la falta de sus estrellas, que aún no se han incorporado tras el Mundial.
Antes del partido se presentó a la nueva plantilla ante los más de 17.500 asistentes con un espectáculo de demonios y fuego, y el técnico bermellón pidió a la afición apoyo para volver a primera división. Una afición que también pidió a Jan Virgili que se quede en el equipo tras su gol, en medio de los rumores sobre su posible salida del club.
El Mallorca disputó un partido muy intenso y con un ritmo que sorprendió a los de Luis Enrique. Ni siquiera el georgiano Kvaratskhelia, la gran estrella ayer en un equipo francés plagado de suplentes y canteranos, logró crear demasiado peligro. En el descanso, Luis García movió el banquillo con la entrada de las nuevas incorporaciones para la nueva temporada Soumahoro, Antonio Sánchez, Álex Sala y Antoniu Roca.
En diez días el equipo debuta en segunda contra el Valladolid, aunque antes se enfrentará el sábado al Elversberg alemán.

