María José Torres Martínez ha pasado por Más de Uno Ibiza y Formentera para analizar como han sido los primeros cincuenta años de vida del Colegio de Educación Infantil y Primaria Labritja del municipio de Sant Joan de Labritja, así como su presente y sus retos para el futuro.
Una celebración muy especial que se llevó a cabo con la organización de una gran fiesta que reunió a familias, antiguos alumnos, docentes y vecinos del municipio demostrando, como ha asegurado la propia Torres, "el importante arraigo que tiene este colegio entre la comunidad y el vecindario del municipio donde se encuentra" y que también sirvió "para demostrar y recordar la evolución del centro desde su origen como escuela rural en los años 70 hasta la multiculturalidad actual con alumnado de muchísimas nacionalidades que enriquecen mucho lo que hacemos".
En este sentido, también ha destacado como señas de identidad del CEIP Labritja, "la participación familiar y la estrecha relación con la colla de ball pagès de la localidad, la Colla de Labritja, que nació en el propio colegio, y que formó parte de una de las primeras actividades extraescolares y que sigue ensayando aquí". En el 50 aniversario quisimos rendirles homenaje”.

Además, la directora del centro ha asegurado que uno de los grandes retos del colegio "es seguir formando un alumnado feliz, autónomo y con pensamiento crítico" y "seguir aprovechando el entorno privilegiado en el que se encuentra y que nuestro alumnado sepa utilizar estos recursos que tenemos alrededor y que no son otros que el mar, la montaña o el bosque y por eso tenemos muy claro que tenemos que seguir fomentando el salir del aula y visitar la naturaleza".
Por otro lado, Torres también ha reconocido dificultades "como las altas temperaturas a final de curso y la estabilidad del profesorado", aunque también ha asegurado que afortunadamente juegan con la ventaja de que "quienes prueban siempre quieren volver porque están contentos y, sobre todo, porque el el centro engancha".
