José Manuel Maroto, delegado del sindicato USAE en la empresa pública GSAIB, ha analizado en Onda Cero los hechos que han llevado al fallecimiento de un hombre de 35 años cuando bajaba a recibir tratamiento para su insuficiencia renal al Hospital Can Misses y que se debió, principalmente, a la falta de medios con que cuentan las ambulancias de transporte sanitario no urgente de Ibiza y que impidieron “evaluar correctamente la gravedad del estado del paciente”.
Maroto ha asegurado que este tipo de ambulancias, conocidas como “ambulancias blancas”, carecen de instrumentos básicos para la toma de constantes vitales, como un tensiómetro, un pulsioxímetro o un medidor de glucosa con una inversión económica muy baja. “Estamos hablando de una inversión que no llega ni a 100 euros por vehículo, algo irrisorio si se compara con la importancia de poder detectar a tiempo una situación crítica”.

Y en este sentido, ha recordado que la flota de ambulancias es “una de las más antiguas de España” y que está “constantemente averiada” y por ello, y aunque ha manifestado su esperanza de que sea renovada a partir de septiembre, ha vuelto a insistir en que lo urgente es dotar a los vehículos actuales de un mínimo equipamiento asistencial. “El desenlace podría haber sido el mismo pero si hubiéramos podido tomar las constantes vitales al paciente, quizá se habría activado una ambulancia medicalizada antes, y eso marca la diferencia entre actuar con margen o a contrarreloj” y es que según Maroto “no se puede permitir que un profesional se enfrente solo y sin medios a una situación de vida o muerte”.
Por último, el representante sindical ha lamentado que “tengan que pasar desgracias para que la administración se ponga a trabajar” y ha criticado que la administración autonómica “no reconozca la titulación de los profesionales del transporte sanitario no urgente ni dote al personal de los recursos necesarios para actuar con seguridad ante una emergencia”.
