El Consell d’Eivissa ha declarado, por segundo año consecutivo, la emergencia cinegética temporal en la isla debido a la superpoblación de palomas torcaces que están causando graves daños en cultivos agrícolas.
En este sentido, Joan Marí, director insular de Medio Marino y Rural, ha explicado en una entrevista en Más de Uno Ibiza y Formentera que la situación se ha agravado desde hace años “porque la isla se ha convertido en un entorno ideal para estas aves migratorias que durante todo el año han encontrado el caldo perfecto para vivir y desarrollarse”.
La proliferación de esta especie afecta actualmente a casi todos los cultivos, pero especialmente a los cereales y a los huertos de regadío, con daños que pueden llegar al 100% en cultivos como la sandía donde, según Marí, “las palomas, no solo devoran el fruto, sino también las flores e incluso las plantas jóvenes”.

Por ello, el Consell ha adelantado en 35 días el inicio de la temporada de caza dentro de los cotos habilitados en una medida que permitirá cazar desde el 20 de julio, todos los jueves y domingos, con la obligación por parte de los cotos de informar de su adhesión al plan y entregar una memoria de capturas. Una medida que según Marí permitió abatir el año pasado unas 11.500 palomas torcaces “que no han sido suficientes para atajar el problema porque persiste y va a más”.
Finalmente, el director insular ha reconocido que no existe un censo exacto de estas aves debido a su naturaleza migratoria aunque ha confirmado que los técnicos del Consell realizan conteos periódicos para tener una estimación y que se están utilizando todos los recursos “aunque siendo conscientes de que no existe “una varita mágica”.
