El valor medio de la vivienda nueva en España se incrementó un 10,4% en 2025 (un 7,6% descontando el efecto de la inflación), hasta los 2.567 euros por metro cuadrado, según un informe publicado este jueves por la empresa de valoración y consultoría inmobiliaria Tinsa by Accumin.
De este modo, el precio de la vivienda nueva se situó un 43% por encima del promedio de la vivienda de segunda mano, que se encareció un 11,9% en 2025.
Así, señala Tinsa, tras crecer a un ritmo similar al de la inflación entre 2021 y 2024, la vivienda usada registró el año pasado un fuerte repunte, sumándose a la tendencia de aumento de precios iniciada por la obra nueva en 2024.
"Ante las necesidades de espacio y el fuerte déficit de vivienda de obra nueva, la demanda se trasvasa de un segmento a otro, fomentando la absorción de vivienda de segunda mano y haciéndola, a su vez, más escasa, lo que explica el crecimiento más pronunciado de su precio en el último año, sin descartar que también puedan existir algunas dinámicas especulativas minoritarias ante las expectativas de revalorización existentes en el mercado desde 2024, cuando el BCE comenzó a reducir los tipos de interés de referencia", ha subrayado Cristina Arias, directora del Servicio de Estudios de Tinsa by Accumin.
El conjunto de comunidades autónomas registró en 2025 unos valores unitarios residenciales medios en el segmento de obra nueva de entre 4.700 euros metros cuadrados (Baleares) y los 1.400 euros.
Las comunidades que experimentaron los mayores crecimientos interanuales, por encima del 14%, fueron Cantabria y Asturias, mientras que en el extremo opuesto destaca Extremadura, con un retroceso moderado del 2,9% interanual.
El informe analiza la evolución de los precios a partir de las tasaciones realizadas por Tinsa by Accumin en todo el territorio, las compraventas y la producción de obra nueva, y refleja que los aumentos de precio más intensos en el segmento de obra nueva se concentraron en las islas, los enclaves turísticos de las costas cantábrica y mediterránea, y en municipios del área metropolitana de Madrid y Barcelona.
En términos de accesibilidad, el estudio constata que la vivienda de nueva construcción concentra los niveles de esfuerzo de compra más tensionados. Así, apunta que un hogar medio necesita el 44% de la renta disponible para pagar el primer año de una hipoteca de una vivienda nueva en España, frente al 35% que supone la tasa de esfuerzo general (considerando obra nueva y usada).

