"Hace tres años, a miles de metros de altura, comencé a escribir MIRLO BLANCO. PALOMAS NEGRAS.
Aprovechaba las horas de vuelo para dar vida a una historia que llevaba ya mucho tiempo rondando mi cabeza.
Aquel día, sin darme cuenta, tenía un pequeño espectador. Un niño curioso que desde el asiento delantero, observaba mi trabajo sin sospechar que estaba asistiendo al nacimiento de esta novela.
Hoy , tres años después, aquellas palabras que nacieron en el cielo se han convertido en una novela que ha comenzado su viaje entre todos vosotros.
Y me gusta pensar que ese niño, sin saberlo, se ha convertido en mi primer lector".
Jorge Pruneda.

