Arqueología

Una investigación de la Universidad de Oviedo descubre el pasado medieval de Pola de Allande

Las labores se realizaron dentro del marco del proyecto TemPa, dirigido por el arqueólogo allandés Andrés Menéndez Blanco y desarrollado entre las universidades de Oviedo y Génova

Miguel Ángel Pérez

Allande | 26.10.2023 13:30

Momentos de los trabajos con georrádar
Momentos de los trabajos con georrádar | MAP

Las investigaciones arqueológicas en el entorno del palacio de Cienfuegos y Peñalba, entre Pola de Allande y Cimadevilla, sacan a la luz restos del poblamiento medieval de la zona. Han sido localizadas varias estructuras de función aún indeterminada que habrían estado en uso, de acuerdo con los primeros análisis y estudios de materiales, alrededor de los siglos XII y XIII de nuestra era. Los investigadores concluyen que se trataría, por tanto, de las primeras evidencias materiales claras del poblamiento de esta etapa histórica de Pola.

Los trabajos arqueológicos se desarrollaron, dentro del marco del proyecto TempPa, en los meses de agosto y septiembre de 2023 bajo la dirección de Andrés Menéndez Blanco, arqueólogo allandés e investigador del grupo Llabor de la Universidad de Oviedo. Tanto en el trabajo de campo como en los estudios y análisis posteriores participaron investigadores especialistas en distintos campos de España y de Italia. Los objetivos de esta campaña eran dos. Por un lado, se quería comprobar la existencia de estructuras soterradas mediante el uso de georrádar y magnetómetro en dos parcelas del pueblo de Cimadevilla. Estas máquinas permiten detectar anomalías bajo el terreno, incluidas estructuras como muros, zanjas u otros elementos de interés arqueológico sin necesidad de excavar. Por el otro, se excavaron cuatro pequeños sondeos en dos parcelas junto al palacio para verificar la existencia de estructuras anteriores al palacio actual, construido en el siglo XVI. Estas excavaciones son las que probaron que algunos de los elementos vistos mediante georrádar y magnetómetro eran medievales.

Para fechar los restos se enviaron muestras de madera carbonizada a dos laboratorios de Francia y Estados Unidos especializados en análisis de 14C (carbono 14). Además, también están en estudio más de 200 fragmentos cerámicos recuperados, que pueden datarse atendiendo a su técnica y decoración. Aunque será necesario avanzar más en los trabajos para definir fechas más precisas, estos estudios y análisis aportan datos suficientes para situar parte de los restos entre los siglos XII y XIII.

Para Andrés Menéndez, “es un gran paso, ya que son las primeras evidencias materiales claras de un asentamiento medieval en La Puela”. Y es que, hasta ahora, de la Edad Media “solo conocíamos los enterramientos localizados por Cristina Arca en el entorno de la iglesia parroquial” que, sin embargo, “no aportaron muchos datos ni podemos fechar con precisión por su mal estado de conservación”. La documentación escrita tampoco es muy elocuente, ya que las menciones en los textos de la época son escasas y muy escuetas. Esta investigación prueba que el cerro sobre el que se asienta el palacio ya estaba ocupado en aquel periodo y, muy probablemente, ya con anterioridad a la fundación de Pola y creación del concejo de Allande el 24 de octubre de 1267 o 1268.

Los trabajos contaron con el apoyo económico del programa de subvenciones para investigaciones arqueológicas de la Consejería de Educación y Cultura del Principado de Asturias.