Esta norma se aplicará progresivamente, a partir del próximo curso escolar para proteger la exposición prolongada a las pantallas que puede afectar al desarrollo cognitivo, emocional y físico de los alumnos. Esta regulación plantea un aprendizaje más analógico, reforzando el libro en papel, la escritura manual, el cálculo mental o la expresión oral.
En Infantil, el uso de los dispositivos se reduce a una hora lectiva a la semana y siempre bajo supervisión del dicente. De primero a cuarto de Primaria son dos horas semanales, cifra que se eleva a 4 horas en los dos últimos cursos de esta etapa educativa. En primero y segundo de Secundaria el límite es de 5 horas semanales y de 10 horas en los dos siguientes cursos. La consejera de Educación en funciones, Tomasa Hernández, señala que hay que buscar un equilibrio.
La norma también especifica que pizarras digitales y otros dispositivos no individuales podrán seguir utilizándose siempre con finalidad pedagógica y didáctica. Finalmente, la orden prevé una moratoria para las licencias digitales ya adquiridas. En Primaria y ESO, podrán usarse hasta agotar su vigencia (máximo curso 2027/2028) y en Infantil, hasta un máximo del curso 2026/2027.Con el fin de fomentar la desconexión digital, la normativa recomienda además evitar que los alumnos realicen tareas académicas evaluables fuera del horario escolar utilizando dispositivos digitales.

