La inmunoterapia busca combatir el cáncer y ser una opción alterna a la quimioterapia, el cual es más agresivo y condiciona tanto a las células sanas como a las que están afectadas por el tumor. Con estos avances el tratamiento especifica en aquellas células que poseen esa combinación de azúcar + proteína (el combotopo) y lo combate con una precisión nunca antes lograda.
Ramón Hurtado-Guerrero, junto a Irene Ginés-Alcober, autores primeros de la investigación, han destacado la extraordinaria afinidad y la capacidad para internalizarse en las células tumorales. Han hecho la comparación con una cerradura muy específica la cual requiere de una llave que reconozca la combinación de azúcares y proteínas.
La investigación ha contado también con la participación del profeso Paco Corzana de la Universidad de La Rioja, experto en el estudio químico de glicanos tumorales. Junto al profesor de la Universidad de Zaragoza, Pedro Merino, llevaron acabo los estudios de dinámica celular, para así poder entender como actuaban los anticuerpos. Un hito en la ciencia y lucha contra el cáncer que se espera que vaya a más.
