Cambio de rumbo en los planes de Lidl en Aragón. La compañía de supermercados implantará 15 macrotiendas de 2.000 metros cuadrados en distintos municipios, después de descartar el complejo logístico que iba a instalar en los suelos de la ampliación de Plaza que quedaron desestimados por la justicia.
Un cambio de estrategia con el que se mantienen las cifras iniciales, por lo que serán 100 millones de inversión y 300 empleos. Esto supone doblar la presencia de la compañía en la comunidad y un tercio del plan de expansión en toda España.
Lidl también mantiene los plazos previstos en el anterior proyecto. Así, las tiendas podrían estar abiertas en unos cinco o seis años. Tres de ellas se instalarán en la ciudad de Zaragoza y el resto todavía está por concretar, aunque todo apunta a grandes municipios.
El consejero de Fomento, Octavio López, ha asegurado que, a pesar de los cambios, “no habrá diferencias a nivel de impacto con lo previsto inicialmente” y ha agradecido el compromiso de la empresa con la comunidad.

