Leyre Bolea Cuartero es una adolescente de 17 años que estudia 2º de Bachillerato en el IES Molinos de Zaragoza. Su sueño, desde bien pequeña, era ser astronauta. Y ya ha dado sus primeros pasos. Participó en el proyecto Astronauta por un Día de la Agencia Espacial Española y ha sido una de las 30 personas seleccionadas, entre 400 candidatos, para ser embajadora de la agencia durante un año y participar en un vuelo parabólico que simula condiciones de microgravedad.
Al preguntar a Leyre por lo que le motivó a participar en este programa, lo tiene claro: “desde los 7 años he necesitado siempre que me digan el porqué de las cosas. El espacio es un ámbito que yo creo que debería de ser estudiado muchísimo más. Deberíamos seguir invirtiendo dinero para seguir avanzando al nivel de otras potencias y otros países”.
Para esta estudiante, “el Universo es la base de todo conocimiento y nos llevaría a muchos más avances en otros ámbitos. Nos abrirá las puertas a mejoras tanto médicas como de telecomunicaciones. Es un ámbito amplio y por eso me interesa, porque no hay límites”. De ahí que todavía esté pensando hacia donde conducir su futuro académico, siempre con la mirada puesta en el espacio, pero “antes mi meta era ser astronauta y sólo había un camino, estudiar Matemáticas o Física, pero Sara García Alonso estudió biotecnología y nos contó que tienes que formarte en todos los ámbitos posibles”, explica Leyre.
Una experiencia inolvidable
La Agencia Espacial Española escogió, a través del programa “Astronauta por un día” a 25 alumnos de Bachillerato y cinco estudiantes universitarios de toda España. Y entre 400 candidatos, hubo tres aragonesas, además de Leyre, también fueron seleccionadas la oscense Paula Peralta de 17 años y estudiante de 1º de Bachillerato en el IES Ramón y Cajal de Huesca, y la zaragozana y estudiante de 1º de Medicina, Sofía García.
Además de convertirse en embajadoras de la Agencia Espacial Española durante un año, la primera experiencia que han vivido como astronautas ha sido “una experiencia inolvidable que muy pocas personas han podido disfrutar” recuerda Leyre, quien destaca la formación que recibieron con astrofísicos, físicos y dos astronautas españoles, entre ellos Sara García Alonso.
Pero si hay algo inolvidable, ha sido el vuelo que simula condiciones de microgravedad. “No se puede explicar si no la sientes. La verdad es que a mí hasta me dio más impresión cuando teníamos el doble de nuestro peso o gravedad cuando estábamos en 2G”, explica Leyre.
