Los colegios profesionales de sanitarios de Huesca llaman al personal médico y sanitario a denunciar cualquier agresión que sufran en el ejercicio de su profesión, ya que muchas de ellas no se traducen en una denuncia. Así lo han trasladado en la reunión mantenida en la subdelegación del Gobierno, con motivo del Día Europeo contra las Agresiones a Personal Sanitario. Un encuentro al que, además del subdelegado Carlos Campo, han asistido interlocutores policiales sanitarios de la Guardia Civil y la Policía Nacional, y representantes de la Policía Adscrita, los colegios de médicos, enfermería, farmacia y veterinaria de la provincia, la Delegación Territorial del Gobierno de Aragón en Huesca y el Servicio Provincial de Sanidad y el Salud.
En la provincia de Huesca, las agresiones a personal sanitario registradas por la Policía Nacional y la Guardia Civil han subido ligeramente. Durante 2024 se contabilizaron un total de nueve denuncias (dos más que en 2023) de las cuales tres han sido por agresión física y seis por agresiones verbales o amenazas; además, por parte de Policía Nacional, se tuvo constancia de seis agresiones que no se llegaron a denunciar. La presidenta del Colegio Oficial de Médicos de Huesca, Olga Ordás, ha recalcado la importancia de denunciar, porque desde el año 2020 las agresiones van en aumento y las denuncias oficiales que existen no reflejan la realidad ya que hay miedo a denunciar. Asegura que el personal se siente vulnerable, aunque existan mecanismos como el botón del pánico.
La mayoría de las agresiones las recibe el personal sanitario médico mujer y la mayoría van dirigidas al colectivo de enfermería. Carmen Tosat, presidenta del Colegio de Enfermería de Huesca, ha recalcado también el miedo que hay a denunciar. Por ello se trata de aumentar la comunicación a través de los responsables de los centros de salud y hospitalarios para notificar las incidencias que suceden y que se haga un seguimiento, ya que suele haber reincidencia entre las personas que agreden. Tosat ha señalado que se ha creado la figura del acompañante al sanitario agredido para ayudarle en los trámites necesarios. Raquel Jenzol es gerente del Sector Sanitario de Huesca y Barbastro, y ha trasladado que no se puede normalizar estas situaciones, ni consentir que los profesionales vayan con miedo a trabajar, por ello se trabaja en un acuerdo marco.
Por su parte, el subdelegado de gobierno en Huesca, Carlos Campo, también ha animado a denunciar. Ha recordado que, como se viene detectando desde hace tiempo, “el número de denuncias que se llegan a presentar ante la Policía Nacional y la Guardia Civil es mucho menor que el número real de agresiones”. En este sentido, Campo ha explicado que en la reunión se ha acordado poner en marcha mecanismos para que el Salud dé a conocer a los interlocutores policiales estas situaciones, aunque no se llegue a hacer efectiva la denuncia. “Denunciar supone un paso difícil, sobre todo en entornos de cercanía entre profesionales y usuarios, pero permite visibilizar este problema. Además de no dejar la agresión sin respuesta, una denuncia sirve también para prevenir un futuro ataque que puede recibir otro sanitario, porque en muchos casos los autores son reincidentes”, ha señalado Campo.
El subdelegado ha hecho un llamamiento “a cuidar a quien nos cuida, mucho más en un momento en el que los profesionales sanitarios están sometidos a mucha tensión laboral”. Asimismo, ha agradecido a las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado su labor de contacto permanente con los centros sanitarios y sus profesionales para prevenir estas situaciones.

