La pista de Praga vivió en la noche del miércoles la que fue, probablemente, una de las mejores actuaciones de la historia de Casademont Zaragoza femenino. A la altura de aquella final de la Copa de la Reina o de la remontada en el Roig Arena, las mañas se presentaban en la cancha del vigente campeón de Euroliga con una inmejorable actuación: superiores de principio a fin y con victoria por 71-82.
No estuvieron solas ni mucho menos porque el pabellón estaba teñido del rojo de Casademont Zaragoza, con la afición imponiéndose sobre la local, poniendo la guinda a una fiesta que se trasladó del parqué hasta el avión de vuelta, donde plantilla, cuerpo técnico y seguidores compartieron viaje.
El triunfo supone que el equipo se quede a un solo paso de superar un escollo hasta ahora inexpugnable: estar en la Final a 6 después de dos temporadas consecutivas tropezando en el mismo peldaño. Ganar en Zaragoza el próximo miércoles supondría saltar ese obstáculo, poner el 2-0 en la eliminatoria y grabar el nombre del club en esa fase decisiva que se disputará en la capital aragonesa con el título en juego.
El club lo sabe, la plantilla lo sabe y por eso el mensaje es claro. Tanto el coach Carlos Cantero como la capitana Mariona Ortiz pidieron llenar el pabellón Príncipe Felipe para el siguiente choque, tratando de vivir otra noche histórica para el baloncesto zaragozano.

