Son algunos datos ofrecidos por la entidad eclesiástica ofrecidos en una rueda de prensa celebrada este viernes, en la que el arzobispo de Sevilla, José Ángel Saiz Meneses, ha agradecido el compromiso de las personas voluntarias, equipos técnicos, sacerdotes, socios, donantes y entidades colaboradoras que sostienen la labor de Cáritas, tal como señala en una nota de prensa.
En su intervención, el prelado hispalense ha subrayado que la memoria muestra "tanto la dureza de muchas situaciones de pobreza y exclusión como la respuesta de una comunidad que quiere seguir acompañando y sosteniendo esperanza".
Para ello, se realizaron 83.965 intervenciones orientadas a ayudar a las familias a afrontar gastos relacionados con los recursos básicos, la vivienda, los suministros, el transporte o la salud. La mayoría de estas intervenciones se concentraron en la atención de demandas de bienes de primera necesidad (69,5%).
La inversión para cubrir la Atención Primaria que desarrollan las Cáritas parroquiales fue de 3.694.375 euros, de los que 857.700 euros se destinaron a gastos de vivienda, como alquileres, hipotecas o suministros. Esa cantidad representa el 23% de la inversión en este ámbito. Además, durante el año se entregaron alrededor de 11.000 tarjetas monedero, por un valor total de 490.000 euros, con el objetivo de favorecer un acceso más digno a la alimentación.
Saiz Meneses ha enmarcado el lema de este año, 'Elige amar, elige comunidad', como una llamada concreta a la responsabilidad compartida ante la fragilidad social y ha recordado que Cáritas expresa cada día "una Iglesia que quiere estar cerca, acompañar y denunciar todo aquello que hiere la dignidad humana".
PRECARIEDAD INSTALADA
A continuación, el director de Cáritas Diocesana de Sevilla, Miguel Ángel Carbajo, ha presentado los principales datos de la Memoria 2025 y ha subrayado que la realidad detectada por las Cáritas parroquiales en los barrios y pueblos de la diócesis coincide con el diagnóstico de la Fundación Foessa. "Estamos ante una realidad marcada por la fragmentación social, la cronificación de muchas dificultades y la acumulación de factores que debilitan gravemente las condiciones de vida de miles de personas", ha advertido.
Según ha recordado, Foessa estima que en la provincia de Sevilla más de 230.000 personas se ven afectadas por gastos excesivos relacionados con la vivienda y que casi 200.000 viven en hogares que sufren grave inestabilidad laboral.
Pero, junto a estos datos, Cáritas pone el acento en lo que percibe cada día en el acompañamiento: la exclusión que sufren muchas personas migrantes en situación administrativa irregular, privadas en la práctica de derechos básicos, la especial fragilidad de numerosos hogares monoparentales, especialmente aquellos sostenidos por mujeres, la soledad que afecta a muchas personas mayores y procesos de desvinculación social cada vez más severos en personas sin hogar o sin redes de apoyo.
"Cuando hablamos de pobreza, no estamos hablando solo de falta de ingresos, sino también de inseguridad residencial, precariedad laboral, dificultad de acceso a derechos, soledad, debilitamiento de los vínculos y de la imposibilidad de sostener una vida digna con estabilidad", ha añadido al respecto.
RESPUESTA EFICIENTE
En 2025, la institución atendió a 399 personas sin hogar, 567 personas migrantes desde el Proyecto Nazaret y el servicio jurídico en materia de extranjería, 401 personas mayores a través de proyectos de animación comunitaria y atención en el domicilio, 151 mujeres en proyectos específicos, 554 menores en programas de infancia y adolescencia y el Colegio de Educación Especial San Pelayo y 850 personas desde servicios de orientación y asesoramiento.
En el ámbito del empleo, el Centro Diocesano de Empleo acompañó a 569 personas. De ellas, 259 participaron en cursos formativos, 120 personas realizaron prácticas no laborales y 284 se incorporaron al mercado laboral. Además, 38 personas fueron contratadas en la empresa de inserción Bioalverde.
En 2025, Cáritas contó en la provincia de Sevilla con 2.596 personas voluntarias y 91 personas contratadas. Además, 190 Cáritas parroquiales recibieron apoyo técnico y durante el año se celebraron 160 sesiones formativas.
Desde el punto de vista económico, Cáritas invirtió en Sevilla 9.962.998 euros, de los que el 87% se destinó directamente a la acción social. Los ingresos ascendieron a 10.272.149 euros y la aportación de socios y donantes representó el 71% del total.

