Durante todo el mes de febrero, El Milagrito destinará parte de la facturación de los
formatos spray y push pull (recambio) de su desengrasante, el producto más vendido de
los que fabrican, a ELA Andalucía. La empresa garantiza una donación mínima de 10.000
euros, cantidad que podrá incrementarse en función de las ventas alcanzadas durante la
campaña, que se desarrolla a nivel nacional.
Durante la presentación de la campaña, que nace bajo el lema “El Milagrito camina
contigo”, los representantes de ELA Andalucía pusieron en valor el compromiso de El
Milagrito con la causa y destacaron la importancia de este tipo de iniciativas para seguir
ampliando los servicios de atención a los pacientes y a sus familias. Ambos subrayaron que
el acompañamiento psicológico, la fisioterapia, la logopedia, la ayuda domiciliaria y los
sistemas de comunicación alternativa son fundamentales en las distintas fases de la
enfermedad.
Francisco Javier Pedregal y Patricia García explicaron que la asociación cuenta con 292
asociados en toda Andalucía, aunque en la comunidad autónoma hay más de 700 afectados
por la ELA, la enfermedad rara más común. La gran mayoría de los diagnosticados necesita
una persona cuidadora 24 horas, necesitando una media de 30.000 euros anuales para
afrontar la enfermedad. De ahí que se necesiten muchos recursos para ayudar a lasfamilias.
Con esta tercera edición de su campaña solidaria, El Milagrito reafirma su compromiso con
la responsabilidad social corporativa. En los dos años anteriores, la iniciativa estuvo
dedicada a la Asociación Española Contra el Cáncer (AECC), a la que se destinaron más de
13.000 euros en cada edición, superando la cantidad mínima comprometida. “El Milagrito
camina contigo” vuelve así a convertirse en una acción de concienciación y solidaridad,
uniendo empresa, asociaciones y sociedad en torno a una causa que necesita apoyo,
recursos y visibilidad.
El padrino, un gran ejemplo
La campaña está apadrinada por Pepe Gastalver, un ejemplo de superación y resilencia ante
la enfermedad. En 2018, con tan solo 34 años, fue diagnosticado de Esclerosis Lateral
Amiotrófica, una noticia que le obligó a abandonar el rugby, su gran pasión, y a cambiar
toda su vida. Desde entonces, afronta la enfermedad con fortaleza y determinación,
apoyándose en los valores que el deporte le inculcó y en el respaldo de asociaciones como
ELA Andalucía, cuya labor considera esencial tanto a nivel humano como psicológico para
los pacientes y sus familiares.
Gastalver no deja de reclamar una mayor inversión en investigación y más visibilidad para
las enfermedades raras, convencido de que aún queda un largo camino por recorrer. En su
forma de entender la vida siguen muy presentes las enseñanzas del rugby: la honestidad, el
compañerismo, la capacidad de levantarse tras cada caída y la convicción de que ningún
golpe es definitivo. Una filosofía que él mismo resume en su fórmula de la felicidad: F = A +
I, donde la felicidad es el resultado de la actitud y la ilusión.

