José María del Nido Carrasco, ha admitido este martes que "si se compra el club" por parte del grupo inversor que negocia con los principales accionistas, del que forma parte Sergio Ramos, se puede "imaginar que el consejo de administración" actual "no seguirá". Manifestó que, por contra, "si no se compra", nada le hace pensar que, "en virtud de un pacto suscrito" y debido al "apoyo mayoritario de la junta" general de accionistas, "vaya a haber un cambio" en la actual dirección del Sevilla.
Del Nido Carrasco, que ha atendido a los periodistas tras realizar la tradicional ofrenda floral del club hispalense a la hermandad de San Benito en el día de su estación de penitencia, ha declinado dar detalles sobre la compraventa de la entidad, aunque negó tener "constancia de que la 'due diligence' -auditoria solicitada por los posibles compradores interesados- haya finalizado. Iremos viendo las circunstancias conforme se vayan dando. No tengo ninguna participación en ese proceso de venta y tampoco tengo capacidad para ver el futuro. Sé que se está analizando la parte financiera del club pero no sé si la operación se llevará a cabo o no", ha añadido el mandatario.
Por otra parte, ha recordado que el pasado verano tuvo que "vender a los dos mejores jugadores" del plantel, el francés Loïc Badé y el belga Dodi Lukebakio, para "traer a ocho" por un desembolso total de "250.000 euros", y que le "encantaría ir al mercado y firmar" pero que le ha "tocado dirigir al club en el peor momento del siglo XXI". Preguntado por la responsabilidad de que la entidad haya llegado a ese punto tan crítico, ha admitido que "ha sido porque hemos cometido errores".
"Nos marcamos un objetivo de equilibrar las cuentas del club y estar en Primera. Estamos tres puntos por encima del descenso. Esto es fruto de que hemos confeccionado una plantilla con 250.000 euros y de que treinta millones de euros -en coste salarial- no juegan de manera habitual en el Sevilla", ha asegurado.
Del Nido Carrasco ha reconocido asimismo que la salida de Matías Almeyda, el entrenador argentino recientemente destituido, "fue dolorosa en lo personal" por el "cariño que le tenía" y que este cese prematuro señala un "error obvio" en la planificación deportiva de la temporada aunque, de la mano de Luis García Plaza, tiene "confianza absoluta" en "cumplir con los objetivos de la temporada".

