El nuevo míster del Sevilla llega con Pedro Rostoll, conocido como Menotti, como segundo entrenador. Su mano derecha desde su etapa en el Benidorm CF en 2007. Y para la preparación física viene con Félix Vicente, que estuvo con el en el Levante UD, el Al-Shabab y el Mallorca y el Deportivo Alavés. Trae también a Emilio Ibáñez, psicólogo deportivo que ha colaborado con García Plaza en sus últimos proyectos. Y a Christian Moya como jefe de los analistas. Contará con Javi Martínez como asistente, también siguen Arturo González como entrenador de porteros, Rubén Martínez, como adjunto en la preparación física y el área de análisis permanecen Juan Antonio Guzmán y Adrián García.
García Plaza subrayó que "sé de la situación que hay aquí pero eso no quita que tengo una ilusión y una motivación grandísima para llevar a buen puerto al equipo. Quiero que el equipo transmita y que arrastre a nuestra gente. Cuando he venido aquí la gente se volcaba y eso es lo que tenemos que buscar, esa comunión. Si la transmitimos desde el campo lo llevaremos a buen puerto. Tengo en la cabeza mucha exigencia con ellos pero también mucho cariño. Nos quedan nueve jornadas y tenemos que dar la mejor versión de todos, empezando por mí y mi staff. Son nueve finales. Es un orgullo estar aquí. Ojalá sea una relación larga y bonita".
No quiso dejar atrás su idea de que "seamos un equipo competitivo. Que cada partido sea una final, sabiendo que podemos ganar a cualquiera. Si el equipo se cree eso, tenemos jugadores para sacarlo adelante, sin duda. Tienen que sentirse con confianza para arriesgar. Que sepan que lo más importante es el Sevilla. Todos tenemos que dar la mejor versión de nuestra vida".
En cuanto a las cosas que cree que debe cambiar, lo tiene claro. "Somos el equipo más goleado de la categoría. No digo que dejemos de recibir goles, es muy difícil, pero debemos cerrar al máximo la portería. Eso no es ser más o menos defensivo. Hay que ser un equipo difícil para el rival", declaró.

