Se lamenta por permitir una contra en el 86

Almeyda: "Con uno menos debimos cuidar el punto que teníamos"

Tras la derrota 1-2 ante el Villarreal, Matías Almeyda fue autocrítico... en algunas cosas. En otras, no. El preparador argentino admitió que "pudo ser un error agotar los cambios tan pronto. La próxima vez lo pensaré".

Carlos Hidalgo

Sevilla |

El entrenador del Sevilla Matías Almeyda durante el partido de la sexta jornada de LaLiga que Sevilla FC y Villarreal CF disputado en el estadio Sánchez-Pizjuán, en Sevilla
El entrenador del Sevilla Matías Almeyda durante el partido de la sexta jornada de LaLiga que Sevilla FC y Villarreal CF disputado en el estadio Sánchez-Pizjuán, en Sevilla | EFE/José Manuel Vidal

Con 25 minutos por delante, Almeyda acabó con la posibilidad de sustituir a jugadores y tuvo la mala suerte de que se lesionara (no se podía saber) Nianzou. Ahí sí admite el míster que quizás se equivocó. Pero no en introducir demasiadas novedades a un equipo que venía de ganar y hacerlo bien en Mendizorroza. Propios y extraños pusieron cara rara al ver el once del Sevilla. Faltaban Vargas, Nianzou, Mendy, Agoumé o Isaac, que rayaron a buen nivel en Vitoria. Y sin embargo había futbolistas que pocos esperaban de inicio, como Gudelj, Sow, Castrín, Ejuke o Akor Adams. Sobre este particular dice el técnico que "los ocho cambios estaban bien hechos, porque algunos jugadores no estaban bien, no se habían recuperado".

Y después hay que analizar cómo se fue el Sevilla a buscar el gol de la victoria, jugando con uno menos y faltando 4 minutos para el 90. Matías Almeyda culpó a los jugadores por su ímpetu, en un momento mal elegido. Porque si fuera por él, se habría quedado en campo propio. " Muchas veces estas ganas de querer cambiar la historia, de no ganar de local... Habíamos corregido en el descanso de quedar bien parado atrás. Cuando te quedas con diez, las faltas tácticas sirven. En la acción del gol quedamos todos muy pasados teniendo en cuenta los cambios del rival y sus características. Salió mal. Había que sacar un punto tal como iba el partido. Con uno menos había que cuidar el punto que teníamos. Fue mucho regalo para tanto esfuerzo".

El entrenador sevillista valora "la actitud, pero nos quedamos con las manos vacías. Aún así, este es el camino, hay que seguir. Incluso con diez tuvimos opciones de empatar, lo valoro mucho. El ambiente fue magnífico, por eso el sabor es amargo, pero así tenemos que competir, entregando el alma y llegarán los resultados, no tengo dudas".