Por contarlo de forma cronológica, tras la derrota con el Valencia la cúpula del club nervionense se reunió en el Sánchez Pizjuán por espacio de más de 3 horas, hasta pasadas las 2 de la madrugada. En ese encuentro, el presidente Del Nido Carrasco aún mantenía esperanzas de que el argentino remontara la situación y levantara al equipo. Pero eran demasiadas las voces que pedían la marcha de Almeyda para que otro míster hiciera de revulsivo en ese vestuario. Y terminaron por convencer al máximo responsable. Posteriormente, el domingo por la mañana, Carrasco, Pepe Castro y Cordón se reunieron con Matías Almeyda en la ciudad deportiva José Ramón Cisneros Palacios y le comunicaron que lo mejor era separar sus caminos.
Ya en la tarde del domingo, los dirigentes sevillistas cruzaban llamadas y mensajes para consensuar una lista de candidatos y se produjeron los primeros contactos con los interesados. El favorito en el seno de la entidad es Luis García Plaza, con el que incluso mantuvieron una charla. Y en la lista aparecen otros entrenadores, entre los que destacan dos que ya entrenaron en Nervión: Manolo Jiménez, recién destituido por el Aris de Salónica, y Diego Martínez, sin equipo desde verano de 2025 cuando concluyó su vinculación con Las Palmas. La idea del presidente y el director deportivo, consensuada con el departamento de comunicación, es anunciar el despido de Almeyda este lunes.

