Un grupo de investigadores ha monitorizado a 18 jugadoras profesionales de un equipo de la Segunda División española a lo largo de 13 semanas competitivas para analizar las fluctuaciones de diversos descriptores de carga externa durante la semana, así como investigar la influencia de la posición en el campo y de factores contextuales (ubicación del partido, resultado o nivel del rival).
El análisis de los miles de datos extraídos demuestra que el rol de juego es un factor determinante en el desgaste físico. Las métricas revelan diferencias muy acusadas en variables clave como la distancia explosiva o la carrera a alta velocidad (acciones por encima de los 18 km/h).
Asimismo, estos datos revelan que las jugadoras de banda (extremas e interiores) y las delanteras son las que acumulan mayor distancia a alta velocidad a lo largo del microciclo (es decir, la semana de trabajo entre dos partidos). De hecho, durante los días de encuentro, las futbolistas de banda llegaron a registrar valores hasta tres veces superiores en alta intensidad en comparación con las defensas centrales. Estas últimas mostraron, por lo general, los valores más bajos en indicadores clave como la distancia explosiva o la carga metabólica elevada.
Los investigadores descubrieron un dato muy llamativo que desafía la intuición táctica: la carga externa del microciclo es significativamente mayor cuando el equipo se enfrenta a los rivales de menor estatus o peor clasificados.
La importancia del tapering
La investigación confirmó además que las demandas varían drásticamente en función de la proximidad del partido. El día del encuentro supone la mayor exigencia para las futbolistas, acumulando más del 50% de la distancia recorrida a alta velocidad de toda la semana.
De otro lado, el día previo al encuentro es, sin embargo, la jornada menos exigente del microciclo (representando solo un 14% de la carga máxima semanal). Esta reducción subraya la importancia del tapering(puesta a punto) para garantizar que las futbolistas lleguen en óptimas condiciones y sin fatiga acumulada.
Estos hallazgos suponen una importante aportación práctica al ámbito del rendimiento en el fútbol femenino de élite. En este sentido, los expertos señalan que estas conclusiones deben ser una herramienta de gran utilidad para preparadores físicos y cuerpos técnicos. Asimismo, recomiendan diseñar los programas de entrenamiento y planificar el microciclo de forma individualizada, teniendo en cuenta cómo la posición de juego y otros condicionantes como el calendario o el nivel del rival pueden alterar los valores de carga de cada futbolista.
