Ante el reto de conectar con los visitantes de manera más impactante, la tecnología permite replicar con total fidelidad las aceleraciones, amplitudes y frecuencias de movimientos sísmicos reales. La empresa malagueña DBR Automation ha sido la encargada de la parte vital de este sistema: el servocontrol oleohidráulico de alta dinámica.
Ingeniería de precisión para un entorno cultural
La colaboración entre ambas empresas permite integrar tecnología industrial de alta complejidad en entornos donde el aprovechamiento del espacio y el confort acústico son indispensables. A diferencia de los simuladores convencionales, que requieren grandes fosos y salas de máquinas voluminosas, la solución de DBR Automation destaca por su compacidad y silencio.
“Acudimos a ellos por su trayectoria en soluciones hidráulicas. El desarrollo de un simulador sísmico requiere sistemas capaces de generar fuerzas controladas y con una respuesta dinámica muy precisa. Sus ingenieros conocen en profundidad el comportamiento de los actuadores y la gestión de la presión en
condiciones exigentes, imprescindible para replicar con fidelidad un evento sísmico real”, argumentan desde Reinadecorazones su apuesta por DBR Automation.

