CASO PABELLÓN MULHACÉN

“No se plantea derribar establecimientos”: el Ayuntamiento avala el McDonald’s del Mulhacén y propone corregir excesos urbanísticos

Según el informe, el McDonald’s ubicado junto al pabellón Mulhacén es legal al haberse construido bajo un planeamiento anterior a la sentencia del Tribunal Superior de Justicia de Andalucía. No obstante, el informe detecta más de 200 metros cuadrados destinados a usos no deportivos que deberán ser corregidos.

Redacción

Granada |

El estudio técnico encargado por el Ayuntamiento de Granada concluye que el restaurante McDonald’s situado junto al pabellón Mulhacén cumple con la legalidad urbanística vigente en el momento de su construcción. La situación urbanística del entorno del pabellón Mulhacén ha estado condicionada por la sentencia del TSJA, que cuestionaba el desarrollo de la zona por priorizar usos de ocio frente a los deportivos previstos.

Según el documento, el establecimiento se levantó bajo un planeamiento anterior que no se ve afectado por la sentencia del Tribunal Superior de Justicia de Andalucía (TSJA), que declaró ilegales varios restaurantes y locales de ocio en la zona al considerar que esas parcelas debían destinarse principalmente a uso deportivo.

Con este informe, el Ayuntamiento de Granada pretende avanzar en la regularización del espacio y clarificar la situación jurídica de los establecimientos existentes.

El informe técnico detecta más de 200 metros con uso irregular

A pesar de avalar la legalidad del restaurante, el informe sí identifica irregularidades en el conjunto urbanístico del entorno. En concreto, señala que existen más de 200 metros cuadrados que han sido destinados a usos distintos del deportivo, lo que incumple la normativa. Ante esta situación, el Ayuntamiento plantea medidas correctoras que pasan por la demolición parcial de estos espacios o su reconversión para uso deportivo, con el objetivo de restablecer la legalidad urbanística.

El documento técnico también deja claro que la responsabilidad de estos incumplimientos recae en el promotor privado del proyecto, eximiendo al Ayuntamiento de Granada de posibles responsabilidades. Además, advierte de que, en caso de no corregirse las irregularidades detectadas, podrían imponerse sanciones económicas e incluso contemplarse la finalización de la concesión administrativa.

El gobierno municipal apuesta por adaptar, no derribar

El portavoz del equipo de gobierno, Jorge Saavedra, ha sido claro al señalar que no se contempla el derribo de los establecimientos existentes. “No se plantea derribar establecimientos”, ha afirmado, insistiendo en que la solución pasa por adaptar los excesos urbanísticos e integrar los espacios de restauración en los usos deportivos permitidos.

Esta estrategia busca compatibilizar la actividad económica con el cumplimiento de la normativa urbanística, minimizando el impacto sobre los negocios ya implantados en la zona.