La investigación, desarrollada por agentes de la Unidad de Familia y Atención a la Mujer (UFAM) de Granada, ha permitido localizar a la sospechosa en un entorno rural de difícil acceso, donde convivía con la menor sustraída, su nueva pareja y otro hijo fruto de esta relación.
La menor, que actualmente tiene 14 años, ha sido ingresada de forma provisional en un centro de protección de menores en Granada y posteriormente ha sido trasladada vía aérea desde Málaga hasta Países Bajos para dar cumplimiento a la sentencia emitida por las autoridades de su país de origen.
Los hechos se remontan a 2021, cuando la mujer, de nacionalidad holandesa, abandonó su país de residencia junto a su hija de ocho años sin el consentimiento del padre, iniciando así un procedimiento judicial en Países Bajos que derivó en una orden internacional de detención y extradición.
Sustracción internacional de menores en la Alpujarra granadina
La investigación fue asumida inicialmente por la sección de fugitivos de la Unidad de Droga y Crimen Organizado de la Comisaría General de Policía Judicial, tras la emisión de la alerta a través de la Oficina Sirene. Las pesquisas apuntaron a que la mujer podría haberse establecido en la provincia de Granada, donde habría formado un nuevo núcleo familiar.
Según la Policía Nacional, la investigada habría tomado medidas para dificultar su localización, como figurar empadronada en otra provincia y mantener a la menor sin escolarizar a pesar de su edad actual, 14 años.
La UFAM de Granada, en colaboración con la Guardia Civil, centró la investigación en la zona de la Alpujarra granadina, donde finalmente se logró ubicar la vivienda en la que residía la familia.
Durante el dispositivo policial, los agentes localizaron a la mujer, a la menor sustraída y a otro hijo de dos años. Instantes después apareció la pareja actual de la detenida, que se hizo cargo del menor tras la intervención policial.
Sustracción internacional de menores: cooperación policial entre España y Países Bajos
Tras su detención, la mujer fue puesta a disposición judicial de la Audiencia Nacional, concretamente del Tribunal Central de Instrucción, que acordó su puesta en libertad condicionada al retorno de la menor a Países Bajos.
El caso ha requerido la coordinación entre autoridades españolas y neerlandesas, así como la intervención de agentes sociales en el proceso de retorno.
Finalmente, la UFAM de Granada ha sido la encargada de acompañar a la menor hasta el aeropuerto de Málaga, desde donde ha volado de regreso a su país de origen, cerrando así el cumplimiento de la resolución judicial internacional.
