Una embarcación del Servicio de Vigilancia Aduanera (SVA) ha resultado dañada durante una persecución a varias narcolanchas en aguas del Mediterráneo frente a la costa de Almería. El incidente se produjo durante la pasada madrugada y se saldó sin heridos entre los agentes.
Según han confirmado fuentes de la Agencia Tributaria y de la Subdelegación del Gobierno, la patrullera 'Audaz' sufrió el impacto después de que una de las embarcaciones perseguidas realizara una maniobra brusca mientras transportaba petacas de combustible.
Durante la persecución, una de las neumáticas implicadas llegó incluso a subirse sobre otra embarcación antes de golpear lateralmente a la nave de Vigilancia Aduanera. Como consecuencia, la patrullera sufrió daños en una de las ventanillas situadas junto al puente de mando, aunque únicamente quedó afectado el cristal.
Las fuentes consultadas han precisado que ninguno de los funcionarios que participaban en el operativo resultó herido.
Tras el incidente, los ocupantes de las embarcaciones lograron reagruparse en una única narcolancha y huyeron del lugar. La segunda embarcación quedó abandonada en la zona y posteriormente fue trasladada hasta el Puerto de Almería.
El operativo se enmarca dentro de las actuaciones de control y vigilancia contra el tráfico ilegal y el denominado "petaqueo", relacionado con el suministro de combustible a narcolanchas en alta mar.
El incidente se produce una semana después de la muerte de dos guardias civiles en Huelva
Este suceso se produce una semana después de que dos guardias civiles murieran en la persecución de una narcolancha en Huelva. Un hecho que ha marcado la campaña electoral en Andalucía que pone fin este viernes y que ha provocado la polémica por un lado por la ausencia del ministro de Interior en el funeral por los agentes y, por otro, por la calificación de la candidata del PSOE, María Jesús Montero, de lo sucedido como un "accidente laboral".
Todo ello ha provocado la indignación de las distintas asociaciones de guardias civiles, que han lamentado la reacción de ambos políticos y han reavivado sus ya desatendidas reivindicaciones de más recursos para luchar contra el narcotráfico y de ser considerados profesión de riesgo.

