La Asociación Unificada de Guardias Civiles (AUGC) en Almería ha lanzado una seria advertencia sobre el avance del narcotráfico en la costa de la provincia, donde la presencia de narcolanchas se ha vuelto cada vez más frecuente y visible. La organización denuncia que las redes criminales no solo se multiplican, sino que refuerzan su actividad año tras año, especialmente en zonas del Levante almeriense y en el entorno del Parque Natural de Cabo de Gata-Níjar.
El portavoz provincial de la AUGC, Víctor Vega, ha alertado de que el Estado está perdiendo capacidad de control frente a estas mafias, lo que a su juicio supone un grave deterioro del principio de autoridad. En los últimos días, según ha señalado, se han detectado desplazamientos coordinados de varias embarcaciones dedicadas al narcotráfico a lo largo de la costa oriental, llegando incluso hasta el núcleo de San Juan de los Terreros.
Vega ha explicado que estos movimientos estarían motivados por la presión policial ejercida desde el mar, en especial por el patrullero de la Guardia Civil Duque de Ahumada, que ha intentado interceptar sin éxito algunas de estas lanchas. Cuando se intensifica la vigilancia, las embarcaciones se desplazan rápidamente a otras zonas del litoral para evitar la actuación policial.
Desde la asociación subrayan la enorme dificultad para frenar este tipo de actividad delictiva, ya que las narcolanchas solo pueden ser interceptadas en circunstancias muy concretas, como averías o falta de combustible. En la mayoría de los casos, su detención resulta prácticamente inviable, una situación que, según la AUGC, se agrava por sanciones penales poco disuasorias.
El portavoz ha criticado duramente la falta de medidas eficaces y ha rechazado el discurso oficial que apunta a avances contra el narcotráfico, asegurando que la realidad sobre el terreno es justamente la contraria. A su juicio, el Gobierno está desconectado de lo que ocurre a diario en la costa almeriense y ha permitido que las mafias se adueñen de las aguas territoriales.
Estas denuncias coinciden con la circulación en redes sociales de imágenes recientes en las que se observan varias narcolanchas ancladas muy cerca de la orilla en enclaves como la Cala del Plomo, sin que se aprecie presencia policial. Desde la AUGC califican estas escenas como una humillación para las fuerzas de seguridad.
La asociación también ha puesto el foco en la falta de recursos y reconocimiento con los que trabajan los agentes, frente a organizaciones criminales que, aseguran, actúan con total impunidad y sin ocultar su actividad.
El incremento de estas actividades ilícitas ha generado inquietud entre las autoridades locales del Levante almeriense, especialmente en Pulpí. Su alcalde ha reclamado al Gobierno central un refuerzo urgente de personal y medios para la Guardia Civil, al considerar que la presencia de narcolanchas se ha normalizado en zonas como San Juan de los Terreros.
Ante esta situación, el subdelegado del Gobierno en Almería, José María Martín, mantiene este martes un encuentro en la capital con el alcalde pulpileño, Juan Pedro García, para analizar la proliferación de estas embarcaciones y el aumento del denominado petaqueo en el litoral del municipio.
A la reunión asisten también la concejal de Seguridad Ciudadana, María del Mar Sánchez Requena, un representante de la Policía Local y vecinos de San Juan de los Terreros, con el objetivo de abordar un problema para el que el Ayuntamiento reconoce no disponer de medios suficientes por sí solo.

