El principal favorito a levantar el título de Roland Garros seguirá sin poder conseguir su primer triunfo en París y cerrar así su colección de 'grandes'. En una edición que parecía propicia para que se hiciera con la victoria, con su principal rival, Carlos Alcaraz, ausente por lesión, y a la que llegaba después de hacer pleno de triunfos en los tres Masters 1000 de tierra --Montecarlo, Madrid y Roma--, el clima parisino se interpuso en su camino.
El número uno del mundo tenía perfectamente encarrilado el choque con dos sets arriba (6-3, 6-2) y una ventaja considerable de 5-1 en el tercero, cuando empezó a sufrir por culpa de un golpe de calor que se volvió definitivo. Desde entonces, el parcial fue, primero, de seis juegos consecutivos para el argentino, y después, le dio continuidad para llevarse, también con contundencia (6-1, 6-1), las dos últimas mangas del encuentro.

