En las últimas semanas se está hablando mucho de Rafa Nadal por el documental sobre su carrera deportiva que se ha estrenado y en el que se repasa toda la vida del histórico tenista español en la que jugó un papel fundamental su tío, Toni Nadal.
Durante gran parte de esta carrera deportiva Toni fue el entrenador de Rafa y le llevó de la mano a forjar la gran leyenda del deporte en la que se terminó convirtiendo. "Su legado trasciende al deporte", explica en Radioestadio Noche.
En este documental se habla y se observa lo exigente que era Toni con su sobrino durante los años de entrenamiento. "No lo habría hecho nunca con alguien que no fuera familiar", explica en Onda Cero a la vez que reconoce haber llegado al límite en algunas ocasiones y que a veces pedía a otros miembros del equipo que no fueran duros con él porque ya era él quien le apretaba. "Yo aceptaba ese rol", explica.
"En la etapa de formación le ayudé, le preparé para que fuera un tipo duro. No puedes educar un carácter fuerte solo con palabras agradecidas (…) Nunca sería exigente con nadie por el que no sintiera una gran estima o un gran aprecio", cuenta sobre esa exigencia durante los entrenamientos con su sobrino.
Después de 17 años trabajando juntos, Toni decidió dar un paso al lado y dejar de trabajar con Rafa en lo que fue una decisión muy sonada y en la que el propio Toni reconoce errores a la hora de comunicarlo y que le pidió perdón a su sobrino.
"El error que cometo es no habérselo dicho antes a Rafa", reconoce en Radioestadio Noche a la vez que asegura que la relación entre ambos no cambió en absoluto porque el tenista entendió que nunca hubo mala intención.
Sobre la decisión de dar un paso al lado, Toni explica que "no hubiera dejado nunca a mi sobrino si hubiera creído que le perjudicaba" y que lo hizo porque "entendí que mi aportación ya no era necesaria".
