No hay rival fácil en este Mundial 2026. La selección argentina se impone in ‘extremis’ a Egipto en un partido loco donde el combinado africano estuvo muy cerca de la gesta histórica.
La vigente campeona llegaba a la cita como clara favorita en el encuentro no solo por su historial, sino por su plantilla. Con Leo Messi a la cabeza, la albiceleste cuenta con algunos de los mejores jugadores del mundo, lo que la convierte en una de las favoritas para levantar la Copa del Mundo.
Sin embargo, la suerte y el acierto no estuvieron del lado de los sudamericanos, que completaron un mal partido en líneas generales. El encuentro comenzó con muchas dudas después de la actuación ante Cabo Verde. Scaloni introdujo dos cambios en el once para tratar de revertir la situación, pero nada más lejos de la realidad.
Con Julián Álvarez y Tagliafico como novedades en el equipo titular, Argentina siguió mostrándose débil en su juego, con muchas imprecisiones y sin el acierto y la finura necesaria de cara a puerta. Todo lo contario a lo que mostró el equipo africano, que empezó desde el minuto uno plantando cara.
Egipto daba la sorpresa
Los primeros minutos de partido fueron muy disputados, con un combinado egipcio tratando de robarle la pelota a Argentina y con Salah y Ashour como principales amenazas ofensivas. Por su parte, Argentina salió al campo con la idea de controlar el ritmo de juego y generar ocasiones a través de Messi y los costados.
Pero el plan trazado por los de Scaloni no salió como se esperaba. Tras 15 minutos de partido, era el equipo de Hossam Hassan el que se adelantaba en el marcador. Tras un gran centro lateral desde la derecha, el central Yasser Ibrahim colocó el 0-1 en el marcador con un gran testarazo imposible para el Dibu Martínez.
A partir de ahí, el plan de partido cambio para los dos equipos. Egipto se replegó atrás trató de hacerse fuerte con un bloque defensivo muy comprometido, mientras que los argentinos se volcaron por completo sobre la meta de Shobeir, que realizó una primera parte espectacular.
Y es que el guardameta egipcio realizó dos intervenciones valor gol de mucho mérito para sostener a su equipo. Julián Álvarez y Leo Messi tuvieron las más claras de la primera mitad, pero el marcador se marchó al descanso con ventaja para los africanos.
Los faraones se aferraron al marcador
En la segunda mitad, el guion de partido no cambió respecto a los últimos minutos de la primera parte. Egipto buscó los contragolpes, con u bloque defensivo muy sólido y sin conceder apenas ocasiones. Por su parte, Argentina trató de embotellar al combinado africano volcándose sobre la meta egipcia.
Y aunque Egipto sufrió, la suerte estuvo de su parte. Tras un gol anulado por una dudosa falta sobre Lisandro Martínez, los faraones lograron el 0-2 con un gran tanto de Ziko tras un jugadón de Salah y Hassan.
La remontada de Argentina
Egipto lo tenía en sus manos, pero apareció Messi. En el 79 de partido, un gran centro del astro argentino permitió que la albiceleste recortara diferencias con el gol de Romero. Cinco minutos después, Messi ponía el empate en el electrónico con una genialidad dentro del área donde nada pudo hacer Shobeir.
Todo parecía indicar que el partido se marchaba a la prórroga, pero llegó el definitivo tanto. En una contra de Argentina con un dos para dos, Lautaro colocó un gran centro para que Enzo Fernández, que se había sumado al ataque, rematara con un testarazo imposible para el guardameta egipcio.
Con el 3-2 se acababa el encuentro y Argentina lograba una clasificación agónica a los cuartos de final, donde ya espera a Colombia o Suiza.

