TURQUÍA – GRUPO D
- Rivales en la fase de grupos: Australia (13 jun., Vancouver), Paraguay (19 jun., San Francisco) y Estados Unidos (25 jun., Los Ángeles).
- Once tipo: Günok; Demiral, Kabak, Bardakcı; Çelik, Çalhanoğlu, Yüksek, Kadıoğlu; Güler, Kökçü; Yıldız.
- Clasificación: Vía repesca UEFA, venciendo a Rumanía y a Kosovo.
- Participaciones en el Mundial: 3 (1954, 2002, 2026).
- Mejor posición en el Mundial: Tercer puesto (Corea-Japón 2002).
La selección de Turquía vuelve a un Mundial tras 24 años de ausencia, con una generación que ilusiona y un proyecto reconocible. Esta será su tercera participación en una Copa del Mundo, y llega con la intención de competir de verdad.
Este regreso no fue sencillo. Los turcos tuvieron que superar una repesca europea muy exigente, a la que respondieron con carácter venciendo a Rumanía y a Kosovo. Ese camino reforzó la confianza del grupo y consolidó la figura de Güler como líder.
Una generación con identidad propia
El gran impulsor del cambio es Vincenzo Montella, arquitecto de un equipo más técnico y con identidad propia. El seleccionador italiano ha apostado por un fútbol estructurado, con protagonismo del balón y talento en el centro del campo.
Su esquema habitual, flexible, se ordena en torno a una defensa de tres y un juego interior muy cuidado.
El nombre propio del equipo es Arda Güler, la gran estrella turca. Con solo 21 años, el mediapunta del Real Madrid es el eje ofensivo y el jugador diferencial. Todo pasa por su zurda.
A su lado aparece la experiencia de Hakan Çalhanoğlu, capitán y cerebro desde la base del mediocampo. Su liderazgo equilibra a un grupo joven y ambicioso.
En ataque, Turquía suma verticalidad con Kenan Yıldız —nacido en Alemania y crecido en la Juventus—, mientras que atrás busca solidez con futbolistas físicos y competitivos.
Dentro de un grupo muy igualado, Turquía no parte como favorita, pero también sabe que será un rival incómodo, técnico y sin complejos. Su objetivo es avanzar de ronda y confirmar que esta generación ha llegado para quedarse.
La estrella
A sus 21 años, Arda Güler se ha convertido en el gran estandarte de la selección de Turquía. No es solo el futbolista con más talento del equipo: es el símbolo de una generación que devuelve al país a un Mundial tras 24 años de ausencia.
Formado en Estambul y consagrado en la élite europea, el mediapunta del Real Madrid llega a 2026 con vitola de estrella.
Su zurda marca diferencias desde cualquier zona del campo. Visión, pausa y creatividad definen a un futbolista que juega con la cabeza levantada. Marca el ritmo, asume responsabilidades y no se esconde en los momentos difíciles.
En Turquía no es una promesa: es una realidad consolidada. Cada ataque del equipo pasa por sus botas; él pide el balón incluso en los momentos de máxima presión y ejerce su liderazgo jugando.
El seleccionador Vincenzo Montella ha construido el sistema ofensivo en torno a él. A su alrededor crecen futbolistas físicos y verticales: él pone el ritmo, decide cuándo acelerar y cuándo hacer respirar al equipo.
Durante la fase de clasificación fue decisivo con goles y asistencias; también lo fue en los momentos más duros de la repesca. Nunca se escondió.
Tras una temporada irregular en el Real Madrid, el Mundial aparece como su gran escaparate. Su revancha. Si los turcos avanzan en el torneo, será desde su talento. Arda Güler es el presente y el futuro del fútbol turco.
Fortalezas y debilidades
Turquía tiene un plantel con individualidades que imponen respeto: a Güler, Çalhanoğlu y Yıldız se suman jugadores físicos en defensa y un Montella que ha añadido a la pasión característica del equipo la disciplina táctica del fútbol italiano.
La gran fortaleza turca está en su calidad ofensiva y creatividad en el último tercio.
El punto débil es justamente la defensa: la fase de repesca confirmó que la solidez atrás deja algo que desear. Montella apuesta a ganar los partidos con la calidad ofensiva antes que con la firmeza defensiva, un planteamiento arriesgado contra rivales físicos como Paraguay o Australia.
¿Hasta dónde llegará?
El Grupo D es equilibrado, y Turquía tiene calidad para pelear por uno de los dos primeros puestos.
Si la pareja Güler-Yıldız aparece en los momentos que importan, puede llegar más lejos de lo que cualquier pronóstico anticipa. En 2002 ya demostraron que son capaces de sorprender al mundo.

