Hay selecciones que ganan por calidad y otras que lo hacen porque han aprendido a sobrevivir. Esta España parece haber encontrado el equilibrio perfecto entre ambas virtudes. El equipo de Luis de la Fuente volvió a demostrar que nunca deja de creer, incluso cuando el partido se complica y el reloj juega en contra.
Ante una Bélgica ordenada, resistente y liderada durante muchos minutos por un gigantesco Thibaut Courtois, La Roja encontró de nuevo en el tramo decisivo ese punto de fe que distingue a los grandes equipos. Y, otra vez, apareció Mikel Merino para firmar el gol que mantiene vivo el sueño mundialista.
España golpeó primero desde el talento de Lamine Yamal
España salió al césped fiel a su identidad. Presión alta desde el primer minuto, circulación rápida de balón y amplitud por las bandas para desgastar a una Bélgica que optó por replegarse y esperar su momento. Lamine Yamal y Álex Baena fueron los grandes protagonistas del inicio, ensanchando el campo y generando constantes superioridades sobre los laterales belgas.
La mayor parte del juego ofensivo español nació por el costado derecho. El joven futbolista de Rocafonda volvió a convertirse en la punta de lanza del ataque nacional, encarando una y otra vez a sus marcadores y encontrando espacios donde parecía no haberlos.
Tras la pausa de hidratación llegó el premio al dominio español. Una brillante combinación entre Lamine Yamal y Pedro Porro terminó con un balón para Dani Olmo, cuyo disparo provocó un rechace que Fabián Ruiz aprovechó con instinto de delantero para enviar el balón al fondo de la red y hacer justicia al excelente primer tiempo de La Roja.
Lejos de conformarse, España siguió insistiendo. Lamine volvió a rozar el gol con un magistral lanzamiento de falta desde la frontal que obligó a Thibaut Courtois a firmar una intervención de muchísimo mérito para mantener con vida a su selección.
Bélgica castigó en su primera oportunidad
El dominio español parecía absoluto, pero el fútbol rara vez entiende de merecimientos. Bélgica apenas había conseguido acercarse al área de Unai Simón cuando encontró el empate justo antes del descanso. Charles De Ketelaere se elevó por encima de la defensa española para conectar un impecable cabezazo que sorprendió al guardameta vasco e igualó el encuentro en el primer disparo entre los tres palos del conjunto dirigido por Domenico Tedesco.
El tanto tuvo además un significado estadístico importante, ya que puso fin a la extraordinaria racha de imbatibilidad de Unai Simón en la portería de la selección española, una secuencia que se remontaba hasta 2022.
Courtois sostuvo a Bélgica hasta que su cuerpo dijo basta
Nada más comenzar la segunda mitad fue Bélgica quien dio el primer aviso. Una explosiva internada de Jeremy Doku terminó con un peligroso remate de Maxim De Cuyper que obligó a España a reaccionar antes de que el encuentro pudiera complicarse todavía más.
La respuesta española no tardó en llegar. El equipo volvió a encontrar profundidad por los costados y comenzó a encerrar nuevamente a Bélgica. Lamine Yamal probó fortuna con un potente disparo lejano y Mikel Oyarzabal también buscó el segundo tanto, aunque en ambos casos apareció un seguro Courtois para mantener el empate.
El guardameta del Real Madrid estaba firmando una actuación decisiva, convirtiéndose prácticamente en el sostén de su selección. Sin embargo, cuando mejor estaba, sufrió una lesión muscular que le obligó a abandonar el terreno de juego. Su sustitución por Senne Lammens supuso un duro golpe para Bélgica, que perdía a su futbolista más determinante en el momento más delicado del partido.
Merino vuelve a aparecer para escribir otra página inolvidable
Con el paso de los minutos llegaron también los cambios. España renovó energías desde el banquillo y monopolizó aún más la posesión, aunque Bélgica se sentía cómoda defendiendo cerca de su área y esperando una transición que pudiera sorprender a los de Luis de la Fuente.
El balón comenzaba a pesarle a España. La circulación perdía velocidad y las ocasiones ya no aparecían con la misma claridad. Fue entonces cuando el seleccionador movió de nuevo sus piezas y dio entrada, en el minuto 86, al hombre que ya había sido decisivo frente a Portugal: Mikel Merino.
Y cuando las dudas empezaban a instalarse en el ambiente, volvió a producirse el milagro.
Un potente disparo lejano de Pau Cubarsí obligó a Lammens a realizar una extraordinaria intervención, pero el rechace quedó muerto dentro del área. Allí apareció Merino, siempre atento, para fusilar la portería belga y desatar la locura entre los miles de aficionados españoles.
Los últimos minutos fueron un ejercicio de resistencia. España ya acariciaba las semifinales, aunque Bélgica lanzó todos sus efectivos al ataque en busca de un nuevo empate. Fue entonces cuando emergió otra figura fundamental: Aymeric Laporte, imperial en defensa, despejó un balón decisivo que evitó el empate cuando el tiempo agonizaba.
Con corazón, personalidad y una enorme capacidad para competir en los momentos más delicados, La Roja resistió el último asedio belga y selló un triunfo que la mantiene viva en la pelea por el título mundial.
Francia espera en las semifinales
El triunfo sobre Bélgica clasifica a España para las semifinales del Mundial 2026, donde se enfrentará a Francia en un duelo que promete ser uno de los grandes acontecimientos del torneo. La vigente campeona europea buscará un puesto en la gran final frente a una selección francesa repleta de talento, en un clásico moderno del fútbol continental que decidirá quién continúa soñando con levantar la Copa del Mundo.

