La selección española espantó de un plumazo las dudas surgidas en el debut ante Cabo Verde con una victoria rotunda en el Mercedes-Benz Stadium de Atlanta. Los de Luis de la Fuente firmaron una actuación impecable, vertical y repleta de ritmo para certificar un triunfo que los catapulta de forma provisional al liderato de su grupo con cuatro puntos. Con una primera parte de ensueño y una segunda mitad de gestión inteligente, la Roja demostró que su pizarra tiene variantes de sobra para aspirar a todo.
Desde el pitido inicial, España saltó al césped con una marcha más. Con Lamine Yamal hiperactivo en la banda derecha y los laterales proyectándose constantemente en ataque, las llegadas al área rival se sucedieron en tromba. Aunque los primeros minutos pecaron de falta de puntería, la resistencia de Arabia Saudí se desmoronó en el minuto 10. Una extraordinaria acción combinativa por la banda izquierda terminó con un centro preciso de Mikel Oyarzabal al segundo palo, donde Lamine Yamal empujó el balón a la red para abrir la lata.
El gol desató a la Roja y dio comienzo al festival de Oyarzabal. Apenas diez minutos después, el delantero de la Real Sociedad cazó una carambola en el área para definir con el exterior y firmar el segundo. Sin tiempo para la reacción asiática, en el minuto 23, el propio Oyarzabal culminó una brillante jugada colectiva para certificar su doblete y poner el 3-0 en el electrónico antes de la primera pausa de hidratación.
El asedio continuó hasta el descanso. Oyarzabal rozó el hat-trick con un remate con el exterior que se estrelló en el larguero tras un error del guardameta rival y, poco después, lamió el poste con un disparo cruzado. Mientras el juego transcurría plácidamente en la frontal del área saudí, la grada de Atlanta disfrutaba haciendo la ola ante un monólogo absoluto.
De la Fuente aprovechó el paso por los vestuarios para dosificar esfuerzos y agitar el ataque, dando entrada a Ferran Torres y Yeremy Pino por los estelares Lamine y Oyarzabal. La ambición española no decayó y el cuarto de la tarde no tardó en llegar en el minuto 48. Cucurella armó un disparo que el portero logró repeler, pero con la mala fortuna para los saudíes de que el rechace rebotó en su propio defensor y se introdujo en la portería.
Con el 4-0, España rozó el quinto en una doble ocasión clarísima: un mano a mano de Pedro Porro repelido por el arquero cuyo rechace cabeceó Ferran Torres, encontrándose de nuevo con la manopla del portero. Poco después, el propio Ferran falló por milímetros al rematar con la punta de la bota un gran servicio al espacio de Mikel Merino, quien había ingresado al campo junto a Nico Williams en lugar de los ovacionados Dani Olmo y Álex Baena.
Cumplido el minuto 70, Fabián Ruiz entró por Pedri justo en la segunda pausa de hidratación. A partir de ahí, España decidió bajar las revoluciones y adormecer el choque. Esa tregua permitió a Arabia Saudí estirarse levemente y firmar su primer y único tiro a puerta del encuentro con un disparo lejano que Unai Simón detuvo sin el menor contratiempo.
Ya en el tiempo de descuento, con seis minutos añadidos sobre el crono, estalló la última gran emoción de la tarde. Ferran Torres mandó el balón al fondo de las mallas celebrando lo que parecía la 'manita' de España; sin embargo, tras unos instantes de suspense, el VAR intervino para indicar que el delantero se encontraba en posición antirreglamentaria. El tanto fue anulado, sellando el definitivo 4-0 con el que la Roja recupera sus mejores sensaciones y da un paso de gigante en el torneo.





