EGIPTO – GRUPO G
- Rivales en la fase de grupos: Bélgica (15 jun., Seattle), Nueva Zelanda (21 jun., Los Ángeles) e Irán (26 jun., Seattle).
- Once tipo: El-Shenawy; Hany, Rabia, Ibrahim, Hamdi; Attia, Fathy; Zizo, Salah, Trezeguet; Marmoush.
- Clasificación: Primera del Grupo A africano (CAF).
- Participaciones en el Mundial: 4 (1934, 1990, 2018, 2026).
- Mejor posición en el Mundial: Primera fase.
Egipto es una selección en la Copa de África y otra en la Copa del Mundo. Si el historial en su continente dice que es un equipo ganador, en el Mundial —después de tres participaciones— su casillero de victorias sigue estando a cero.
Sumar esa primera victoria y superar la fase de grupos deben ser las asignaturas obligatorias para los Faraones.
Una selección que busca romper su techo
Tras caer en semifinales de la Copa Africana de Naciones contra Senegal, su imagen subió muchos enteros con el empate frente a España en Cornellà y la goleada a Arabia Saudí (4-0) en otro amistoso.
Si los pronósticos se cumplen, Egipto debería sufrir contra Bélgica en el debut, ganar a Nueva Zelanda y jugársela con Irán el día 26.
El amistoso contra España es el perfecto ejemplo de lo que es Egipto: una selección con buen manejo de balón, muy seria defensivamente, físicamente fuerte y dependiente de la explosividad de su pareja de ataque.
Un dúo de primer nivel que para sí querrían muchas otras selecciones: Salah y Marmoush, Liverpool y Manchester City.
La estrella
No ha sido el mejor Salah, pero un poco de Mohamed es mucho. Será el termómetro de la selección egipcia, porque un Salah entonado y activo es un plus para cualquier equipo.
Su función será ponerle firma al trabajo defensivo y dar brillo a una carrera que está en su recta final.
Salah debutará en el Mundial el día en el que cumple 34 años, y tras una temporada en la que anunció su adiós al Liverpool después de casi diez años en el equipo.
Es el máximo goleador histórico de Egipto y su carrera merece, al menos, un triunfo mundialista. Marmoush, de 27 años, está listo para tomar el relevo.
Fortalezas y debilidades
Egipto es un equipo equilibrado defensivamente y con un frente de ataque de primer nivel europeo.
La principal fortaleza del equipo está en su orden táctico y en la calidad diferencial de Salah.
La debilidad es la dependencia total del atacante egipcio: si el rival logra anularlo, a los Faraones les cuesta generar juego ofensivo fluido.
Les falta un plan B cuando el partido se atasca.
¿Hasta dónde llegará?
La pelea con Irán por el segundo puesto del grupo es la clave. Si Salah está en forma y el equipo llega organizado, Egipto puede superar la primera ronda por primera vez en su historia.
Ese sería el objetivo mínimo. Si lo consigue, habrá dado el paso histórico que esta generación lleva años buscando.

