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Costa de Marfil, los Elefantes que ya no tienen excusas

Doce años sin disputar un Mundial, una Copa Africana de Naciones ganada en casa en 2024 y una generación que ha crecido en los mejores clubes de Europa. Costa de Marfil llega a Estados Unidos con más argumentos que nunca para, por fin, pasar la primera fase. El partido contra Ecuador en la jornada inaugural marcará todo lo demás.

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Costa de Marfil, grupo E del Mundial 2026
Costa de Marfil, grupo E del Mundial 2026 | Onda Cero

COSTA DE MARFIL – GRUPO E

  • Rivales en la fase de grupos: Ecuador (14 jun., Filadelfia), Alemania (20 jun., Toronto) y Curazao (25 jun., Filadelfia).
  • Once tipo: Lafont; Singo, Kossounou, Diomandé, Konan; Pépé, Inao Oulai, Kessié, Diallo; Traoré, Wahi.
  • Clasificación: Primera del Grupo F africano (CAF), con pleno de victorias y sin encajar un solo gol.
  • Participaciones en el Mundial: 4 (2006, 2010, 2014, 2026).
  • Mejor posición en el Mundial: Primera fase (en sus tres participaciones previas).

Los Elefantes se presentarán en Estados Unidos con una selección que combina veteranía y juventud y que está formada por jugadores que han crecido en los mejores clubes europeos. Su mejor aval es la Copa Africana de Naciones ganada en 2024, aunque en la edición más reciente, en 2026, cayeron en los cuartos de final contra Egipto por un ajustado 3-2.

Su historia en los Mundiales, sin embargo, ha sido la de un quiero y no puedo, y la de la vuelta a casa a las primeras de cambio. Si lo de hace veinte años puede entenderse —estuvieron en el grupo de Argentina y Brasil—, no lo fue tanto en las ediciones de Sudáfrica 2010 y Brasil 2014.

Una generación obligada a dar el salto

Doce años después de su última presencia, Costa de Marfil tiene como objetivo primordial superar la fase de grupos. Y el partido contra Ecuador, el debut mundialista, marcará el devenir para el resto del campeonato.

Su estilo de juego, además de la fuerza física, pasa por una presión alta que es su principal virtud y, paradójicamente, también su mayor defecto.

Pese a la experiencia de muchos de sus jugadores, se ha acusado a esta selección de una falta de carácter que no llega a la altura de su talento.

Es una selección capaz de golear a Corea del Sur (4-0) y de ganar en Escocia (1-0) en partidos amistosos, pero también de no poder con rivales inferiores cuando la competición se pone seria.

De eso se debe ocupar el seleccionador Emerse Faé, el interino que se convirtió en héroe nacional al levantar la Copa Africana de 2024.

La estrella

Costa de Marfil no tiene una estrella de relumbrón, pero hay jugadores repartidos por Europa y en clubes de mucho peso. Por su posición, extremo derecho, destaca Amad Diallo, que en su tercera temporada consecutiva en el Manchester United —después de las cesiones al Sunderland y al Rangers— está siendo un titular habitual.

Amad Diallo representa el desequilibrio y la velocidad ofensiva de una selección que necesita dar un paso adelante en las grandes citas.

Hay otros futbolistas con experiencia europea: Franck Kessié, que jugó en el Milan y en el Barça antes de su salto a Arabia Saudí, sigue siendo el eje del mediocampo; y Nicolás Pépé, que pertenece al Villarreal, aporta verticalidad por banda.

En el área, Sébastien Haller es la referencia, aunque sus problemas físicos recientes obligan a manejarlo con cuidado.

Fortalezas y debilidades

La plantilla combina a la perfección veteranía y juventud, y el hecho de haber mantenido la portería a cero durante toda la clasificatoria africana es un factor diferencial.

La debilidad es que a veces el bloque peca de no tener un organizador puro que dicte el tempo ante defensas cerradas, y su presión alta puede dejar espacios por detrás que equipos con transiciones rápidas saben explotar.

Además, el equipo sigue cargando con la sensación de no haber rendido al nivel esperado en sus anteriores participaciones mundialistas.

¿Hasta dónde llegará?

El partido ante Ecuador es el partido de la verdad. Si los Elefantes lo ganan, tienen el segundo puesto del grupo prácticamente asegurado.

Si lo pierden, jugarse el Mundial ante Alemania es una receta para repetir el guion de siempre. Esta generación tiene el talento para romper la maldición. La pregunta es si tiene también el carácter.