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R.D. Congo, 52 años de espera y el regreso de los Leopardos

La República Democrática del Congo vuelve a un Mundial 52 años después de su única presencia, en Alemania 1974, cuando aún se llamaba Zaire. Un país de más de cien millones de habitantes, día festivo nacional por la clasificación y una federación corriendo a nacionalizar a futbolistas de la Premier y la Serie A para llegar a Norteamérica lo más fuerte posible.

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R.D. Congo, grupo K del Mundial 2026
R.D. Congo, grupo K del Mundial 2026 | Onda Cero

R.D. CONGO – GRUPO K

  • Rivales en la fase de grupos: Portugal (17 jun., Houston), Colombia (23 jun., Guadalajara) y Uzbekistán (27 jun., Atlanta).
  • Once tipo: Kiassumbua; Agouzoul, Mbemba, Badolo, Landu; Wan-Bissaka, Kalulu, Wissa, Bakambu; Ndicka, Tuanzebe.
  • Clasificación: Vía repechaje intercontinental, venciendo a Jamaica en la prórroga tras superar en África a Camerún y Nigeria.
  • Participaciones en el Mundial: 2 (1974 como Zaire, 2026).
  • Mejor posición en el Mundial: Primera fase (1974).

La República Democrática del Congo se presenta en esta Copa del Mundo con dos circunstancias muy especiales. La primera es que no será su debut mundialista, pero no con esta denominación: Congo disputó el Mundial del 74 bajo el nombre de Zaire.

Los Leopardos, exóticos en aquella Alemania, lo son también en esta edición, porque a pocas semanas de la convocatoria siguen trabajando para nacionalizar a futbolistas repartidos por la Premier o la Serie A y que acudan a la llamada de un país de más de cien millones de habitantes que estará volcado con su selección.

El día de la clasificación, en la prórroga de la repesca contra Jamaica, fue declarado festivo nacional remunerado.

Una selección construida a contrarreloj

No tuvo un camino fácil la R.D. Congo, que se cruzó con potencias del continente como Camerún y Nigeria.

Selección africana típica con un fuerte despliegue físico, al que se añaden futbolistas con un nivel europeo notable.

Su principal problema será el poco tiempo para formar un bloque por la diáspora de jugadores y el goteo de nacionalizaciones: la selección que salte en el debut contra Portugal el 17 de junio podría no parecerse en nada a la que logró el billete.

Duros en el cara a cara, su objetivo debe ser arañar algún punto a portugueses o colombianos y derrotar a Uzbekistán.

La estrella

Es difícil destacar un futbolista sin hacer de menos a los demás. Se trata, si se cumplen las previsiones, de una selección con un nivel medio aceptable.

Yoane Wissa, delantero del Brentford, o Aaron Wan-Bissaka, lateral en el Manchester United, son jugadores que atesoran experiencia y competición de primer nivel en la Premier.

Pero para el aficionado español el nombre más reconocible es Cédric Bakambu, actualmente en el Real Betis, con pasado en el Villarreal y una carrera viajera por Francia, China, Grecia y Turquía.

Ha jugado más de sesenta partidos con su selección y, a sus 35 años, sigue siendo referencia en el área.

Fortalezas y debilidades

R.D. Congo es un equipo físico, con jugadores de nivel europeo en posiciones clave —Wissa, Wan-Bissaka, Mbemba y Bakambu— y la solidez defensiva del bloque que eliminó a gigantes africanos.

La gran fortaleza del equipo está en su potencia física y capacidad competitiva.

La debilidad es la falta de cohesión: demasiados jugadores incorporados de última hora, muchos sin haber jugado juntos, y el nivel de los rivales en el Grupo K obliga a un equipo aún por terminar de armar.

¿Hasta dónde llegará?

El objetivo realista es disputar los partidos con dignidad y, si las incorporaciones de la diáspora cuajan, sorprender en algún encuentro.

El duelo ante Uzbekistán el 27 de junio en Atlanta puede ser la llave para no irse con tres derrotas.

La clasificación ya es la mayor hazaña de la historia reciente del fútbol congoleño.