CANADÁ – GRUPO B
- Rivales en la fase de grupos: Bosnia y Herzegovina (12 jun., Toronto), Qatar (18 jun., Vancouver) y Suiza (24 jun., Vancouver).
- Once tipo: St. Clair; Laryea, Waterman, Cornelius, Davies; Koné, Osorio, Choinière; Buchanan, David, Ahmed.
- Clasificación: Automática, como país anfitrión.
- Participaciones en el Mundial: 3 (1986, 2022, 2026).
- Mejor posición en el Mundial: Primera fase.
Canadá organiza un Mundial por primera vez y lo hace sin haber ganado un solo partido en sus dos participaciones anteriores. Con Alphonso Davies recuperado de la rotura del cruzado, Jonathan David convertido en uno de los nueves más fiables de Europa y la localía de Toronto y Vancouver empujando, los canadienses afrontan el reto más importante de su historia futbolística.
Canadá llega a este Mundial como uno de los organizadores y espera mejorar el rendimiento de sus dos participaciones anteriores, en México 1986 y Qatar 2022. En ambos casos sumó 0 victorias y 0 puntos en los seis partidos disputados.
De hecho, su clasificación para la cita de Qatar fue tan sorprendente para todos que Nike no había diseñado siquiera la equipación para la fase final. Pero las cosas han cambiado desde entonces.
El primer gol mundialista de Canadá llegó precisamente en Qatar 2022, a los 68 segundos del partido contra Croacia y de las botas de Alphonso Davies. Aquel tanto resumía lo que estaba por venir: una generación con jugadores en la élite europea y la convicción de que el techo del fútbol canadiense está mucho más arriba.
Una generación preparada para competir
Esta selección, que afronta el reto más importante de su historia, llega avalada por su cuarto puesto en la Copa América 2024. Bajo la dirección de Jesse Marsch y una generación dorada encabezada por figuras que brillan en Europa como Davies, intentarán superar por primera vez la fase de grupos.
Canadá apuesta por un estilo de presión alta y transiciones rápidas basado en la verticalidad, lo que le permite mejorar sus expectativas respecto a 2022. El equipo cuenta con un núcleo sólido formado por Davies, Jonathan David, Tajon Buchanan y Stephen Eustáquio.
Ya no es esa selección inexperta del pasado, y jugar como local —toda la fase de grupos se disputa en casa, entre Toronto y Vancouver— debe insuflar la energía suficiente para superar el reto.
Canadá llega a su Mundial mejor preparada que nunca, con una base consolidada y un estilo definido, y quiere aprovechar la oportunidad para dar un salto competitivo.
Alphonso Davies, el líder de una nueva era
La selección de Canadá afronta el Mundial de 2026 con la generación más talentosa de su historia y con un nombre propio como gran estandarte: Alphonso Davies. Capitán del equipo y figura del Bayern de Múnich, el lateral izquierdo representa la madurez definitiva de un proyecto que ha situado al fútbol canadiense en la élite internacional.
Davies no es solo el jugador más mediático del plantel, sino también su elemento más diferencial. Su velocidad, potencia y capacidad para romper líneas desde el costado encajan a la perfección en la identidad impuesta por el seleccionador Jesse Marsch, basada en presión alta y transiciones vertiginosas.
Más allá de lo táctico, Davies, instalado desde hace años en el máximo nivel europeo, simboliza una era. Fue el autor del primer gol de Canadá en una Copa del Mundo y se ha convertido en el principal foco de ilusión para una selección que será anfitriona del torneo junto a Estados Unidos y México.
Tras superar una grave lesión de rodilla en 2025 (rotura del ligamento cruzado anterior), su recuperación ha sido cuestión de Estado y motivo de conflicto entre la Federación y el Bayern de Múnich: su país es consciente de que gran parte de sus aspiraciones mundialistas pasan por su presencia y su rendimiento.
El otro pilar es Jonathan David, máximo artillero histórico del combinado nacional y delantero de la Juventus. En 71 partidos internacionales acumula 62 goles, marcó 15 en la eliminatoria CONCACAF y fue máximo realizador canadiense en la Copa América con cinco tantos en seis partidos. Si Davies pone la imagen, David pone los goles.
Fortalezas y debilidades
Cuando Davies y David están en forma juntos, Canadá puede competir con casi cualquiera. La localía es real: toda la fase de grupos se disputa en casa, lo que entusiasma a jugadores, afición y prensa.
La debilidad es que el equipo depende demasiado de sus dos estrellas. Si alguno de los dos no llega al cien por cien, el nivel del conjunto baja notoriamente.
Hasta dónde llegará
Bosnia y Herzegovina en el primer partido es el examen más exigente. Si Canadá pasa ese escollo, los partidos ante Qatar y Suiza son más asequibles.
Llegar a octavos, algo que nunca han conseguido, sería un hito histórico. Con la afición detrás y Davies recuperado, es perfectamente posible.

