EN MÁS DE UNO

Edu Pidal, sobre el nuevo Mourinho: "Se percibe un aire conciliador para ir sacando de su mochila toda la carga polémica del pasado"

El director de Radioestadio Noche destaca la actitud del técnico portugués en su vuelta al Real Madrid trece años después.

Edu Pidal

Madrid |

Edu Pidal, sobre el nuevo Mourinho: "Se percibe un aire conciliador para ir sacando de su mochila toda la carga polémica del pasado" | Foto: Getty

Madrugo para hablarte de Mourinho, pero del nuevo Mourinho. Si el aterrizaje en el Más de Uno te ha ocupado mucho tiempo, digo a ti, Rafa, si te ha ocupado mucho tiempo y no has podido escuchar al portugués, puede que no lo reconozcas.

El tono de voz y el acento es el mismo, pero el mensaje es completamente diferente. No sé si es la edad o las ganas de agradar y no remover cenizas en su regreso al Real Madrid, pero el portugués mantiene desde que llegó una postura reflexiva, empática, didáctica y futbolera en las ruedas de prensa.

Son comparecencias largas, ausentes de tópicos y frases vacías. Deja varios titulares y es directo cuando debe serlo. Ayer con el asunto de Raúl Asencio y sus errores, por ejemplo. Pero se percibe también un aire conciliador, para ir sacando de su mochila toda la carga polémica del pasado. Flores para Pellegrini, compresivo para los árbitros, conciliador con LaLiga...

No ha vivido en Marte. Sabe perfectamente lo que ha pasado en el Madrid en estos años como lo sabemos nosotros, pero sitúa a todos en el Kilómetro 0 de su nueva etapa. Los líos de Tchouaméni y Valverde, las polémicas de Vinicius o la ausencia de títulos.

Cierto que el Mourinho de 2010 llegó a Madrid tras haber logrado ya dos Champions, en Oporto y en el Inter. Puede que Mou pensase entonces que nadie le regalaba nada, que se merecía el banquillo del Bernabéu, era The Special One. Ahora ha firmado por lo que fue, por su trayectoria, porque le conocen, pero no por su currículum reciente.

Y agradecido por la oportunidad no entra en Valdebebas dando patadas a las puertas y rompiendo cristales. No necesita un puñetazo encima de la mesa. Mourinho ordena con la mirada y domina la escena con los gestos. Por si acaso, todos mirarán de reojo cuando llegue algún mal resultado, que Mou, como el león, puede tener menos dientes, pero nunca pierde el hambre.