El Barcelona logró un gran resultado en Lisboa en la ida de los octavos de final de Champions, especialmente por las circunstancias en las que transcurrió el partido. Los culés jugaron desde el minuto 22 con un hombre menos por la expulsión, muy clara, de Cubarsí. El Barça protestó una falta previa a De Jong, pero el colegiado no lo consideró.
El partido estaba siendo muy parejo y estábamos viendo llegadas a ambas áreas. Dani Olmo tuvo dos claras ocasiones para abrir el marcador, pero terminó siendo el sacrificado por Flick tras la expulsión de Cubarsí. También vimos a Szczesny salvar al Barça en un par de ocasiones con paradas de nivel. El guardameta polaco se convirtió en la pesadilla de un Akturkoglu negado de cara al gol.
Al final del primer tiempo protestó el Barça una posible expulsión de Leandro Barreiro por un claro pisotón en la espinilla de Íñigo Martínez que el árbitro dejó en amarilla.
A pesar de jugar con un hombre más, el Benfica no terminó de ir a por el partido y el Barça se hizo fuerte gracias al trabajo de De Jong y Pedri en el centro del campo.
El equipo culé se puso el mono de trabajo y encontró premio en el minuto 61, en una acción en la que Raphinha robó el balón en línea de tres cuartos y sacó un disparo fuerte y cruzado ante el que nada pudo hacer Trubin.
El Benfica apretó en la última media hora en busca del gol del empate, que estuvo a punto de llegar en el minuto 88 en una acción de Joao Rego, pero terminó rematando fuera. También Renato Sanches probó suerte en el descuento con un zapatazo desde la frontal que detuvo Szczesny con una gran estirada. Poco antes, Belotti provocó un penalti del guardameta polaco que fue anulado por fuera de juego previo.
El Barça consigue así una valiosísima victoria en Lisboa y encarrila su billete a cuartos de final de la Champions, que se decidirá la próxima semana en Montjuic.
