La polémica por la celebración de la mayoría de edad de Lamine Yamal no deja de crecer. A la denuncia interpuesta por la Asociación de Personas con Acondroplasia y Otras Displasias Esqueléticas (ADEE) por la participación de artistas con enanismo en el evento, ahora se suma la voz de uno de los protagonistas, que rompe su silencio para defender su trabajo y exigir respeto: "Nadie nos faltó al respeto, que nos dejen trabajar en paz".
"Nadie nos faltó al respeto"
La gran fiesta, donde se prohibieron los móviles, había un gran control de accesos, drones sobrevolando la zona y una ambientación inspirada en la mafia italiana. Además, reunió a más de 200 invitados, entre ellos compañeros de equipo, influencers y estrellas de la música urbana como Bizarrap, Bad Gyal o Chimbala.
Polémica con los animadores de la fiesta
Sin embargo, el foco mediático ha girado por completo hacia una cuestión más delicada, como es la presencia de artistas con enanismo contratados para animar el evento. ADEE considera que esta práctica atenta contra la dignidad de las personas con discapacidad y ha anunciado acciones legales y sociales para que se investigue si se vulneró la ley de discapacidad vigente desde 2022. Según esta norma, se prohíben expresamente los espectáculos que puedan denigrar a personas por su condición física o funcional.
Pero uno de los artistas implicados ha salido al paso para aclarar algunos de los rumores. En declaraciones a RAC1, y desde el anonimato, lamenta lo que considera una persecución injusta. "Somos gente normal que nos dedicamos a lo que queremos de forma absolutamente legal". Asegura que ni él ni sus compañeros fueron utilizados como burla y que el espectáculo fue completamente profesional. "Nosotros bailamos, repartimos chupitos, hacemos magia... hay muchos tipos de shows", ha explicado.
Radicalización en el discurso
Critica también la actitud de la nueva dirección de la asociación, que, según él, ha radicalizado el discurso. "Desde hace un par de años esta gente nos está perjudicando. Quieren prohibir un trabajo que nos gusta y nunca han ofrecido alternativas laborales ni formativas a la gente afectada". En ese sentido, insiste en que tienen claro hasta dónde pueden llegar y que nunca han cruzado los límites del respeto. "No somos monos de feria", dijo.
Denuncia a la fiscalía
Mientras tanto, el Ministerio de Derechos Sociales ha remitido la denuncia a la Fiscalía y a la Oficina de Lucha contra los Delitos de Odio, con el objetivo de esclarecer si se incumplió la ley. "Nos preocupa que personas con dinero, personas con poder, se crean impunes. La ley es para todos, para los humildes y para los poderosos", subrayó el director general de Discapacidad, Jesús Martín.

