La evaluación de riesgos consiste en identificar, valorar y controlar los posibles peligros que existen en el entorno de trabajo de las empleadas del hogar.
España da un paso más en la equiparación de derechos y condiciones laborales de un colectivo formado mayoritariamente por mujeres. El objetivo es garantizar que las trabajadoras desarrollen su labor en un entorno seguro y saludable, en igualdad de condiciones con el resto de sectores profesionales.
Ha reconocido los hechos y se ha contemplado el atenuante de trastorno mental
La víctima, de origen extranjero, se encontraba en una situación económica muy complicada, por lo que se vio presionada y accedió a los requerimientos sexuales
La Policía Nacional ha detenido en Ciudad Real a un varón como presunto autor de una agresión sexual a empleada de origen extranjero que trabajaba para él y se encontraba en situación irregular.
La Policía Nacional ha detenido en Ciudad Real a la trabajadora de una empresa de energías renovables como presunta autora de una estafa de más de 80.000 euros, que cometió tras convencer al administrador para que emitiese tres cheques de los que se apropió.
La afectada pide "más empatía, en vez de tanto aplauso"
Miriam Armero lo ha denunciado en sus redes sociales de internet con un vídeo en el que cuenta cómo su hijo de 10 años se echó a llorar al coger la nota pensando en que los iban a echar de la casa por el empleo de su madre, que se declara "muy orgullosa" de trabajar en un supermercado. "Estamos ayudando a muchas personas aun poniéndonos nosotros en riesgo. Seguramente han sacado el modelo de las redes sociales, donde ya he visto cosas más o menos parecidas. Me parece un poco cobarde y me voy a contener mucho, porque... porque no, no hay derecho a esto. Ya tenemos bastante nosotros con lo que tenemos que pasar todos los días para soportar esto", dice con la voz entrecortada mientras oye a su hijo llorar en el sofá. En el escrito que recibió se lee: "Somos tus vecinos y queremos pedirte por el bien de todos que te busques otra vivienda mientras dura esto, ya que hemos visto que trabajas en un supermercado y aquí vivimos muchas personas. No queremos más riesgo. Gracias". El que ella ha pegado en respuesta junto al anterior en el espejo del recibidor del edificio dice: "Soy la vecina del 3º izquierda. Al o a los valientes que dejan notas anónimas bajo la puerta, os diré varias cosas: Sí trabajo en un supermercado, con lo cual gracias a nosotros vosotros coméis cada día. No me tenéis que venir dando lecciones de limpieza cuando soy la primera que llega a casa y no puedo darle un beso a mis hijos hasta que no me he limpiado y desinfectado. La próxima vez, en vez de tanto aplauso a las ocho de la tarde, tened un poco más de empatía por las personas que tenemos que trabajar y tenemos familia", añade. "Y en vez de dejar notas por debajo de la puerta de mi casa -concluye-, me tocáis el timbre y os lo diré personalmente. Por cierto, gracias por hacer llorar a mi hijo de 10 años, que ha sido el que ha cogido la nota", lamentaba Miriam.
La afectada pide "más empatía, en vez de tanto aplauso"
Miriam Armero lo ha denunciado en sus redes sociales de internet con un vídeo en el que cuenta cómo su hijo de 10 años se echó a llorar al coger la nota pensando en que los iban a echar de la casa por el empleo de su madre, que se declara "muy orgullosa" de trabajar en un supermercado. "Estamos ayudando a muchas personas aun poniéndonos nosotros en riesgo. Seguramente han sacado el modelo de las redes sociales, donde ya he visto cosas más o menos parecidas. Me parece un poco cobarde y me voy a contener mucho, porque... porque no, no hay derecho a esto. Ya tenemos bastante nosotros con lo que tenemos que pasar todos los días para soportar esto", dice con la voz entrecortada mientras oye a su hijo llorar en el sofá. En el escrito que recibió se lee: "Somos tus vecinos y queremos pedirte por el bien de todos que te busques otra vivienda mientras dura esto, ya que hemos visto que trabajas en un supermercado y aquí vivimos muchas personas. No queremos más riesgo. Gracias". El que ella ha pegado en respuesta junto al anterior en el espejo del recibidor del edificio dice: "Soy la vecina del 3º izquierda. Al o a los valientes que dejan notas anónimas bajo la puerta, os diré varias cosas: Sí trabajo en un supermercado, con lo cual gracias a nosotros vosotros coméis cada día. No me tenéis que venir dando lecciones de limpieza cuando soy la primera que llega a casa y no puedo darle un beso a mis hijos hasta que no me he limpiado y desinfectado. La próxima vez, en vez de tanto aplauso a las ocho de la tarde, tened un poco más de empatía por las personas que tenemos que trabajar y tenemos familia", añade. "Y en vez de dejar notas por debajo de la puerta de mi casa -concluye-, me tocáis el timbre y os lo diré personalmente. Por cierto, gracias por hacer llorar a mi hijo de 10 años, que ha sido el que ha cogido la nota", lamentaba Miriam.