María habló con nosotros hace una semana, pero su situación ha empeorado. Su agresor ha escapado del Centro de Inserción Social en el que reside y la policía no sabe dónde se encuentra. El caso de María está considerado de riesgo extremo. Su agresor estuvo en la cárcel y tiene una orden de alejamiento de 500 metros, pero María vive a 700 metros y con frecuencia su ex pareja pasa por la puerta de su casa. Ahora ella vive con miedo, encerrada en su vivienda. Teme que acabe con su vida.